Evaluación | El Atlético de Madrid se sitúa en tercer lugar tras su triunfo sobre el Mallorca.
El Metropolitano vivió una tarde en la que todo salió según lo planeado. Desde los primeros compases, se notó a un Atlético de Madrid muy concentrado, que buscaba no permitir sorpresas ante un Mallorca bien organizado. El equipo dirigido por Simeone, con Oblak bajo los tres palos y una defensa compuesta por Llorente, Pubill, Giménez y Hancko, administró el ritmo del juego con paciencia.
No era un encuentro cualquiera, ya que la presión de la Champions exige a los equipos de elite a resolver sus compromisos domésticos con eficiencia. Los locales captaron el mensaje y dominaron el campo desde el inicio, asfixiando lentamente a un rival que apenas lograba salir de su área. La sensación de confianza que proyectaba el equipo fue crucial para que la afición disfrutara de un triunfo sin complicaciones.
Un partido bajo control y efectividad en el ataque
La superioridad del Atlético de Madrid se hizo evidente en la manera en que asumió el control, manteniendo la posesión del balón en un 61% frente al 39% del competidor. Alexander Sørloth fue el encargado de abrir el marcador en el minuto 22, brindando la tranquilidad necesaria a un once que contaba con Baena y Julián Álvarez en la delantera. El equipo no dejó de atacar, acumulando hasta 17 disparos en total y generando 10 saques de esquina.
El Mallorca intentó resistir el empuje de los madrileños, pero la precisión de los jugadores locales terminó inclinando la balanza de manera definitiva. Con 562 pases totales y una efectividad del 85%, el Atlético movió el balón con tal fluidez que el conjunto balear no pudo contrarrestar. Aunque los visitantes intentaron cerrarse, un autogol de David López en el minuto 75 sentenció el encuentro.
La defensa del Atlético apenas enfrentó problemas durante los noventa minutos. Jan Oblak solo tuvo que realizar una parada ante el único tiro a puerta del Mallorca, mientras que el portero visitante se vio obligado a realizar 7 intervenciones destacadas. El control en el centro del campo, con Barrios y Johnny Cardoso, permitió mantener el ritmo y mantener la portería a cero.
Renovación desde el banquillo y enfoque en el objetivo europeo
En la parte final del partido, la entrada de jugadores frescos permitió que el equipo mantuviera la intensidad para ampliar la ventaja. Simeone hizo ingresar a Nico González por Baena y a Thiago Almada por Sørloth, además de las sustituciones de Le Normand y Koke. Precisamente, Almada selló la victoria con el tercer tanto en el minuto 87, celebrando un triunfo que confirma el buen camino.
Este resultado deja al Atlético de Madrid en una posición privilegiada en la tabla, con 44 puntos en 21 jornadas, ocupando la tercera plaza. El equipo logró gestionar el esfuerzo físico con 18 entradas y 10 faltas, cifra similar a la de su oponente. La madurez mostrada en este encuentro, donde solo dos jugadores locales vieron la amarilla, es la mejor noticia para un grupo en constante crecimiento.
Ahora, toda la atención está dirigida hacia el próximo enfrentamiento en la Champions contra el Bodo Glimt, donde los rojiblancos buscarán en su estadio entrar en el ‘top 8’. El buen sabor de boca dejado por la Liga, con 8 tiros a puerta y dominio absoluto del juego, debe servir como motivación para la importante cita europea en casa.
Con los deberes cumplidos ante el Mallorca, el Atlético recibirá al equipo noruego con la confianza de quien sabe que su esfuerzo está dando resultados ante su afición.

Clasificación actual
- Real Madrid – 51 puntos
- FC Barcelona – 49 puntos (un partido menos)
- Atlético de Madrid – 44 puntos
- Villarreal – 41 puntos (un partido menos)




