Exfutbolista del Real Madrid, subcampeón del Mundial, opta por otro deporte para mejorar su salud.
El ámbito del fútbol puede resultar realmente cruel en ciertas ocasiones y
muchos jugadores no están preparados para enfrentar su retiro
. La rutina de un futbolista es completamente diferente a la de una persona normal, y poner fin a esa vida, a la que se han acostumbrado desde pequeños, puede ser un golpe emocional muy fuerte. Ese fue el caso de Ezequiel Garay, exdefensor que llegó a la final del Mundial de Brasil 2014 con Argentina y que tuvo una etapa en el Real Madrid.
Ezequiel Garay narra el sufrimiento que sufrió al retirarse del fútbol
En una conversación en el pódcast ‘ El Cafelito de Josep Pedrerol ‘, Garay fue preguntado sobre cómo fue el año después de dejar el fútbol y sorprendió a muchos con su respuesta: “Al pozo, literalmente al pozo”, afirmó el exjugador del Valencia. Es relevante mencionar que el argentino
estuvo un año sin jugar
antes de anunciar su retiro oficial, ya que las lesiones le impidieron seguir con su carrera.
Crédito: @ezequielgaray24 / IG
No obstante, eso no es todo, ya que Garay describió los sentimientos que experimentó al despedirse de su profesión: “Tuve la fortuna de estar en grandes clubes donde vivía en un avión o en un hotel. Si no jugaba la Copa, participaba en la Champions, si no en la Europa League, o en otra Copa. En casa estaba apenas 2 o 3 días a la semana, como máximo. Todo ese ritmo de 14/15 años de repente se interrumpe…”.
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“No estaba listo. Y caí en el pozo… pasé un año muy, muy difícil. Gracias a Tamara, a mis hijos, a mi psicólogo y a este bonito deporte que es el pádel, conseguí salir adelante”, concluyó Ezequiel, quien compartió que jugar al pádel fue una de sus maneras de distraerse para dejar atrás lo que añoraba del fútbol.
El retiro prematuro de Ezequiel Garay del fútbol
Garay, que formó parte del Real Madrid entre 2009 y 2011, se retiró del fútbol a los 34 años en julio de 2021. Sin embargo, el exjugador argentino llevaba más de un año sin jugar oficialmente, desde febrero de 2020. Esta situación fue consecuencia de una rotura de ligamentos cruzados en su rodilla.
En su carta de despedida, Garay mencionó que sufría “dolores intensos que a veces impedían incluso que pudiera caminar. Recibí múltiples infiltraciones (que pedí yo mismo) para competir al más alto nivel”. Se dio a conocer que el exdefensor tenía problemas en su cadera desde su nacimiento, lo que lo llevó a retirarse del fútbol.
Ezequiel intentó continuar jugando a nivel profesional tras su recuperación en 2021, llegando incluso a manifestar que “negoció con varios clubes para su regreso”. No obstante, él mismo sintió que no podría rendir como se esperaba y, dolorosamente, decidió abandonar su sueño.



