Galatasaray y Chelsea, en la mira.
Antonio Rüdiger es titular en un Real Madrid que enfrenta problemas defensivos, pero a pesar de haber regresado de una lesión muscular que le impidió comenzar la temporada con normalidad, el jugador alemán ya no goza del mismo aprecio en el club madridista que antes. A sus 32 años y con un contrato que expira el 30 de junio, su renovación se está volviendo complicada, y dos equipos están al acecho: el Galatasaray turco y el Chelsea inglés, donde jugó antes de unirse al club blanco. La opción de unirse a un equipo en Arabia Saudí también podría captar su interés, ya que siguen mostrando interés en su fichaje.
El Real Madrid estaría dispuesto a extender el contrato de Antonio Rüdiger por un año más, siempre que se cumplan ciertas condiciones, especialmente en el ámbito económico, ya que actualmente ocupa un lugar en el top-10 de los futbolistas mejor remunerados de la plantilla blanca con un salario neto anual de 7 millones de euros.
Rüdiger ha pasado de ser un jugador indiscutible a uno que podría salir del Real Madrid si no renueva su contrato, al igual que llegó: sin un traspaso económico. A menos que se produzca una salida en el mercado invernal, lo cual es poco probable dado que otro central del equipo, el brasileño Eder Militao, está ausente por una lesión de larga duración.
Expectativas en el Galatasaray
Por otro lado, el Galatasaray se muestra muy optimista ante la posibilidad de fichar a Antonio Rüdiger y están dispuestos a hacer un esfuerzo económico significativo, incrementando considerablemente su salario actual. La prensa turca comenta a diario sobre esta posibilidad, que sin duda sería un gran acontecimiento para el fútbol turco.
En Inglaterra también se ha vinculado a Rüdiger con un regreso al Chelsea, donde disputó 203 partidos oficiales y mostró un rendimiento destacado. Se marchó de los ‘blues’ con la carta de libertad y podría volver de la misma manera.
Además de las lesiones y su disminución de protagonismo (a pesar de ser titular por la baja de Militao), otro factor que podría estar dificultando las negociaciones para su permanencia en el Real Madrid es lo ocurrido tras la final de la Copa del Rey de la temporada pasada, cuando Rüdiger perdió el control y, en el último minuto de la prórroga perdida contra el Barça, tras el gol de Jules Koundé, lanzó un objeto al árbitro, De Burgos Bengoetxea, y se necesitó sujetarlo en una actitud agresiva que fue registrada en el acta. Recibió 6 partidos de sanción y esta actitud no fue bien vista por el Real Madrid.



