Guardiola, Mourinho, Ancelotti y Simeone: incluso los más grandes tienen sus momentos de tristeza.


El arranque de la temporada 2024-2025 ha dejado ya sus primeras víctimas entre los entrenadores emblemáticos del fútbol europeo. Los equipos grandes están teniendo dificultades. Los equipos grandes también expresan su dolor. Los inicios complicados de Manchester City y Atlético de Madrid, sumado a decadencias recurrentes como la de José Mourinho, sugieren un posible cambio de era. Estos han sido técnicos que dominaron el fútbol de clubes desde la década de 2010 o incluso antes, en el caso del portugués. Sin embargo, ya no es así. Aunque aún es temprano y queda mucho camino por recorrer, las señales de desgaste que emiten estos entrenadores indican la presencia de un fenómeno más significativo. Un proceso histórico. Un potencial cambio cíclico importante.

El antecedente de Ancelotti

De hecho, el primer indicio de esta tendencia se puede atribuir a Carlo Ancelotti en el curso pasado. Su Real Madrid tuvo una temporada llena de altibajos, logrando solo dos títulos menores (Supercopa de Europa e Intercontinental) en un proyecto que se veía como favorito para triunfar. Sin embargo, terminó siendo devastado. Las derrotas abultadas ante el Barça y la humillación frente al Arsenal le costaron el puesto. Ancelotti ahora intenta recuperarse en Brasil, donde es uno de los favoritos de las apuestas de Betfair para ser campeón del mundo en 2025 (cuota 7.0, probabilidad implícita del 14%). El desarrollo de la competición en 2026 podría determinar si ‘Carletto’ se une a esta tendencia o si logra resistir.

Mourinho, en caída libre

Mientras tanto, en Europa, quien sufre es su predecesor en el Real Madrid. Mourinho ha estado en un declive constante durante años. En el último lustro, ha estado ausente de la Champions League, y su último despido llegó tras no clasificar al Fenerbahce para la fase de grupos, justo al inicio de la temporada, en agosto.

Este es un golpe duro para un entrenador que ha dirigido a clubes como Chelsea, Inter, Real Madrid y Manchester United, y que ahora se encuentra liderando proyectos más modestos, como Tottenham, Roma y, ahora, Fenerbahce. Su currículum reciente habla por sí mismo. Desde 2012, solo ha conseguido ganar cinco títulos: una Premier, una Europa League, una Conference League, una Supercopa de España y una Community Shield. De hecho, ha pasado cuatro años sin alzar un trofeo. En su etapa anterior, de 2002 a 2012, acumuló 16 títulos, incluidos dos Champions y el famoso triplete con el Inter en 2010. La caída es innegable.

Guardiola o Simeone, irreconocibles

Otros entrenadores, que no parecían destinados a atravesar este desierto, ya están experimentando situaciones similares. Por ejemplo, Pep Guardiola. El técnico más galardonado del fútbol moderno, con 39 títulos (entre ellos, tres Champions y seis Premier League), experimentó la pasada temporada un descenso notable. El Manchester City solo logró la Community Shield. Este trofeo menor, comparable a la Supercopa de España, fue lo único que evitó repetir lo sucedido en la temporada 16-17, en la que no ganó ningún título con el City.

Cabe destacar que venía de conseguirlo todo el año anterior. Por lo que el contraste con la situación actual, que se repite en este inicio de temporada, es evidente. El City ha ganado solo uno de los tres partidos de Liga disputados antes del parón internacional, con tropiezos significativos ante el Tottenham (0-2) y el Brighton (2-1, remontada en el último minuto).

La situación de Simeone es diferente. El Cholo, más que ser conocido por acumular títulos con el Atlético de Madrid, ha transformado la tendencia del club, colocándolo, al menos, en la pelea por las grandes competiciones en España y Europa. Sin embargo, esta capacidad parece haberse perdido, y el Atlético ha dejado de ser un aspirante a los grandes títulos en la liga nacional o en competiciones continentales.

La temporada pasada, el equipo cayó abruptamente, pasando de ser campeón de invierno a luchar por la Liga y siendo eliminado en octavos de final de la Champions. Ahora, el inicio de la temporada dibuja un panorama oscuro, con solo un punto de nueve posibles frente a rivales, en teoría, asequibles: Espanyol (salvó el descenso en la última jornada de la pasada temporada), Elche (un recién ascendido) y Alavés (un equipo que debe pelear por la salvación). Ante este contexto, a pesar de la inversión en fichajes colchoneros, existen dudas en un banquillo que hasta ahora parecía inquebrantable. Está por verse si el Atlético se enfrenta al inicio del fin de la era Simeone o si, por el contrario, esto es solo el prólogo de una notable remontada ‘made in Cholo’.