Héctor Alterio, el sobrino de «Pibona» Alterio, apasionado de Chacarita Juniors que llegó a ser parte del Real Madrid.


El actor Héctor Alterio, fallecido a los 96 años, además de ser un inolvidable intérprete en películas como «La historia oficial» (1985), «La tregua» (1974) y «Asignatura pendiente» (1977), entre muchos otros, era un gran aficionado al fútbol. Como él mismo explicó en diversas entrevistas, esta pasión le venía de su crianza y su familia: amaba a Chacarita Juniors, el club del barrio de Buenos Aires donde nació en 1929 y se crió, y en el que jugó un tío suyo, el portero Eduardo Alterio -más conocido como «Pibona» Alterio (1893-1980)-, que pasó a la historia por ser el primer guardameta que marcó un gol de penalti en el fútbol profesional de Argentina.

Para sumarle a sus pasiones, la segunda vida que tuvo que comenzar en España, debido a las amenazas que sufrió por sus opiniones políticas en Argentina antes de la última dictadura militar (1976-1985), le permitió descubrir otra devoción balompédica: se convirtió en seguidor del Real Madrid.

Tras la final de la última edición de la Copa del Rey, jugada en abril pasado, donde el Barcelona se impuso por 3-2 al Real Madrid con un gol de Jules Koundé, el también protagonista de «Cenizas del paraíso» (1997), «Caballos salvajes» (1995) y «El hijo de la novia» (2001) confesó haber sentido «una punzada en la espalda» con esa anotación final, aunque añadió que suele no sufrir mucho con esas derrotas y que el dolor «se va enseguida».

En esa entrevista, realizada en junio pasado en su hogar en las afueras de Madrid para el canal de YouTube «Reflexiones de café», Alterio se declara abiertamente: «Yo soy del Real Madrid».

Y es que nunca perdía la oportunidad de expresar su admiración por el equipo merengue, a pesar de que, al establecerse en España a mediados de los años 70 -después de recibir amenazas de la organización terrorista parapolicial Triple A (Alianza Anticomunista Argentina) debido a sus opiniones políticas, aunque él decía no pertenecer a ninguna agrupación ni partido, simpatizó con el Barcelona en sus inicios.

«Yo fui del Barça, sí, nada más empezar a vivir en España. Me habían comentado que el Madrid era el equipo de Franco y demás», afirmó en 2017 a «El Diario Vasco», en una conversación en la que confesó que en 1984 se convirtió en seguidor del Madrid «con locura y hasta hoy» debido a la llegada de Jorge Valdano, quien se unió al conjunto blanco procedente del Zaragoza dos años antes de ser campeón del mundo con Argentina en México 1986.

Héctor Alterio nació en Chacarita, un barrio popular de la capital argentina, conocido principalmente por el cementerio homónimo, donde, entre otras grandes figuras de la música, está enterrado Carlos Gardel, quien recibe un doble homenaje anual: sus seguidores se reúnen junto a su última morada en su cumpleaños y en el aniversario de su muerte para escuchar sus tangos inmortales.

Precisamente debido a esta peculiar vecindad, el equipo Chacarita Juniors, fundado en 1906, es apodado «El funebrero» y lleva entre sus colores el negro como signo de respeto a los difuntos.

«Chacarita es mi infancia. Allí nací y crecí. Y allí vivían mis padres», comentaba el actor al periódico vasco sobre su relación con el barrio -con alta población de origen italiano, como su familia- y con el club, en el que, además, militó un hermano de su padre, Eduardo Alterio.

De acuerdo a diversas publicaciones de efemérides del club, hace casi un siglo, el 9 de agosto de 1931, «Pibona» Alterio, que ya había anotado goles con la camiseta del Chacarita, hizo historia en el fútbol argentino al convertirse en el primer arquero que marcó de penalti: fue en un partido contra Tigre que concluyó en empate a tres.

El club que Alterio tanto amó solo cuenta en su haber con un título profesional, el del Campeonato Metropolitano de 1969 (primero de los torneos de Primera División de ese año), pero esto no afectó en absoluto el amor del actor de la serie «Vientos de agua» (2006) o las películas «El último tren» (2002), «El crimen de Cuenca» (1980) y «Tango feroz: la leyenda de Tanguito» (1993).

Con Chacarita Juniors «tuve y tendré una identificación permanente porque es parte de mi sangre», había afirmado años atrás.

Consciente de esa pasión y de ese vínculo inquebrantable, el propio club despidió este sábado en su cuenta de X a su ilustre aficionado: «Hoy Chacarita despide a Héctor Alterio. Un artista inmenso, una voz inolvidable y un hincha que llevó al Funebrero en el corazón durante toda su vida».

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