Ignacio Ruiz-Quintano: Mastantuono 30, Lamine 2030
El debut de Franco Mastantuono en el Santiago Bernabéu se recordó con un «¡Franco, Franco, Franco!» por parte de la afición en las gradas, algo que tomó por sorpresa a Albares en el palco. Albares, nuestro canciller, es un hombre de baja estatura originario de Usera («nunca olvides que yo salí … de Usera», le comentó a Margallo durante el relevo ministerial) y está encargado de Europa en ausencia de sus líderes, quienes se encuentran de visita en América para rendir pleitesía al Joker, es decir, Trump. Así que Albares estaba con un ojo en su móvil, esperando una llamada de Ursula von der Leyen (a quien él se refiere como ‘Rosie’) recordándole el riego de las plantas, y con el otro ojo en el impresionante videomarcador del Bernabéu (aunque el ministro nació en Usera, es madridista, no del Moscardó) intentando identificar a los que gritaban «¡Franco, Franco, Franco!», que era Mastantuono, un tipo con toda la pinta de estrella, como lo demostró la controversia en redes sociales que precedió a su debut, donde un fray Gerundio del antimadridismo alertó a los aficionados sobre una alineación supuestamente indebida por el número de dorsal, el 30, que seguro aumentará la venta de camisetas.
«Es importante aclarar que simplemente incluir a un jugador en la lista de convocados y alineables no equivale, per se, a una infracción», comenzaba el Fray Gerundio, añadiendo que «el jugador en cuestión, prima facie, cumple con los criterios establecidos para ser alineado»…, siendo contradicho por @guillemwil: «Desestimando la eventual consumación del iter alineatorio, la convocatoria ad litteram no genera ilícito per se; cualquier interpretación del artículo deviene in abstracto y su invocación sería meramente ex conjectura mala fide, sin perjuicio de caducidad en 24h. Ergo, non sequitur».
El Fray Gerundio movió ficha: «La convocatoria, por sí misma, no constituye un ilícito per se (non est crimen sine dolo), pero podría estar viciada por fraude, ley y mala fe. Hay indicios evidentes de que el jugador tiene contrato con el primer equipo (contractus cum primo team) y, sin embargo, ha sido inscrito en el filial para eludir la norma (elusio normarum)». Así que no diga la gente que el fútbol es solo para tontos. Todo esto parece una burla del Padre Isla pasado por David Vidal, pero es la Españeta 2025, cutre y fantasmal, en la cual Fray Gerundio parece ser un pez gordo del Centro Nacional de Formación de Entrenadores, por el que tal vez haya pasado Xabi Alonso, un entrenador moderno que en la banda dirige a su equipo en ‘zapas’, que no sé si son las ‘New Balance’ de Rivera (el sport, la jovialidad liberalia, el paso anfibio, como diría Hughes), pero a un amigo mío le tienen preocupado esas ‘zapas’, y a veces lo llama Xabilotti, y otras, Ancelonso.
Frente al autobús del Osasuna, Alonso desplegó un tiquitaca similar al de Hernández, el otro Xavi, y al trantrán (un equipo sin pretemporada), lo que permitió a la juez de línea (la ‘linewomán’, diría Bilardo) marcar el ataque del Osasuna con seguridad, pues sus delanteros no lograron llegar a Courtois.
El calor era intenso y se perdió el sorteo (lo que el Osasuna aprovechó para cambiar de campo, algo que le molesta mucho al Madrid, que prefiere reservarse la portería de los goles, la Sur, para las segundas partes), pero la noche nos dejó la buena noticia de Mastantuono. ¿El estilo? Los alonsistas hablan de rocanrol, pero uno no se puede quitar de la cabeza que el rocanrol era el de Mourinho: defensa sólida y un látigo en ataque, que era contragolpe (¡vértigo!), para los ‘riffs’ de Özil, Di María y Cristiano. ¡Aquel tiempo dorado y mítico en el que, como dijo Don Quijote, se ignoraba el ‘tuyo’ y el ‘mío’! ¿Cuántos tuya-mía dieron Huijsen y Carreras el otro día, Trent y quién tuviera cerca? Sin goles, el tuya-mía es onanismo, como los latines del antimadridismo mediático contra Mastantuono, cuyo número 30 tendrá que competir con el 2030 que el Relato carga propagandísticamente sobre los hombros de Lamine, el carrilero que corre con una venda o pañal en la mano, y que parece ser el designado del mundo agendero que nos gobierna para Su Año Santo Global y con Mundial.


