Ilumina mi jornada: la perspectiva de Rubén Uría sobre el Real Betis.


¿Recuerdas al inspector Harry Callahan? Claro que sí. Ese policía que se volvió un símbolo del cine, siempre atractivamente rudo y con un lenguaje poco ortodoxo, conocido como ‘Harry el Sucio’, porque se encargaba de los trabajos más difíciles. El icónico Callahan, interpretado por Clint Eastwood, tenía una frase emblemática que repetía cada vez que enfrentaba a un criminal. Sacaba su poderosa ‘magnum’ y decía: “Alégrame el día”.

Start typing and press Enter to search