Iñigo Pérez permanece en su lugar.
En Vallecas, Íñigo Pérez ha establecido claramente su equipo de confianza. Durante las cuatro primeras jornadas de LaLiga, el entrenador del Rayo ha optado por un once titular constante, confiando en la química y la estabilidad que le brinda en cada partido. Las únicas modificaciones se dieron en la fase previa de la Conference League, cuando el equipo se enfrentó al Neman Grodno y el entrenador pamplonés aprovechó para experimentar con alternativas y dar descanso a algunos jugadores.
Pleno en la liga
Contra Girona, Athletic, Barcelona y Osasuna, la alineación se mantuvo idéntica: Augusto Batalla en portería; defensa compuesta por Andrei Ratiu, Luiz Felipe, Florian Lejeune y Pep Chavarría; en el centro del campo, Pathé Ciss, Unai López y Pedro Díaz; y en ataque, Isi Palazón, Jorge de Frutos y Álvaro García. La consistencia en el once ha permitido a Íñigo mantener un bloque reconocible, estable y confiado en todas sus líneas. Este enfoque brinda seguridad al equipo y favorece una mayor coordinación entre jugadores, especialmente en situaciones defensivas y en transiciones rápidas.
Baja inesperada
Sin embargo, esta estabilidad podría verse afectada en la próxima jornada. Luiz Felipe tuvo que abandonar el partido contra Osasuna poco después de comenzar la segunda mitad debido a molestias físicas, y aunque se esperan los resultados médicos, todo indica que podría estar ausente durante varias semanas. Este contratiempo obligará a Íñigo Pérez a realizar cambios para el encuentro contra el Celta de Vigo, lo que añadirá presión para mantener el equilibrio defensivo.
Vertrouwd, alternativa en defensa
El joven Jozhua Vertrouwd se perfila como el reemplazo natural de Luiz Felipe en el centro de la defensa. El encuentro se llevará a cabo en Vallecas el domingo a las 21:00 horas y representa un desafío para el entrenador franjirrojo: mantener la solidez defensiva del equipo a pesar de la ausencia de un jugador clave. La afición del conjunto madrileño espera que el bloque habitual se mantenga sólido y que la adaptación de Vertrouwd sea rápida para no afectar el rendimiento general del equipo.

La decisión del técnico será crucial: mantener el bloque habitual o hacer ajustes estratégicos que permitan al equipo adaptarse a la baja y seguir compitiendo al máximo nivel. Los aficionados estarán atentos a las novedades en el once, con la esperanza de ver un conjunto sólido que conserve su identidad y su estilo de juego a pesar de las condiciones. La continuidad de la base del equipo sigue siendo un elemento determinante para la moral y la confianza de los jugadores en las próximas jornadas.



