Julián influye en el Atlético de Madrid.
Julián Álvarez cerró cualquier discusión sobre su presunta infelicidad en el Atlético de Madrid durante la Noche de Bienvenida 2025. Paseó por el túnel de vestuarios y los 35.114 aficionados presentes en las gradas del Riyadh Air Metropolitano se rindieron ante una ‘Araña’ incapaz de esconder su alegría. Dos días después, era el momento de (re)inaugurar un estadio que recibiría al Elche, que había conseguido un valioso empate contra el Real Betis. A pesar de debutar en LaLiga EA Sports con una derrota en Cornellà-El Prat, la afición tenía plena confianza en los dirigidos por Diego Pablo Simeone.
Sin embargo, el conjunto colchonero volvió a tropezar y, tras solo dos jornadas, se dio un contundente autogol: un punto de seis posibles. Escaso dinamismo en su juego, errores defensivos persistentes y una fallida obsesión por los centros laterales – incluso con Alexander Sorloth fuera del terreno de juego -. Quedó claro que si Julián no brilla, el Atlético enfrenta grandes riesgos. En otras palabras, su rendimiento individual impacta, ya sea positivamente o negativamente, en el del resto de sus compañeros. Del equipo.
Atlético de Madrid – Elche. / Mariscal / EFE
Es fundamental en este Atlético. Y es que, cuando está en su mejor momento – lo cual sucede en la mayoría de las ocasiones -, el equipo tiene muchas ventajas. Es capaz de realizar jugadas brillantes como en la jornada inaugural, donde marcó un tiro libre directo en la escuadra, deshaciendo la telaraña de la portería de Dmitrovic en Cornellà-El Prat.
No obstante, aunque lo intentó con ahínco, no logró destacarse en el partido ante el equipo ilicitano, que se marchó del Metropolitano con un punto – que supo a victoria – en su haber. Formó una dupla con Sorloth que abrió el marcador, pero no terminaron de conectar. No hubo química entre ellos.
Comprometido con la causa y totalmente volcado en el equipo para sobresalir, retrasó su posición en varias ocasiones, jugando como centrocampista para tocar el balón y tratar de penetrar la organizada defensa ilicitana. Sin embargo, su aparición en el área fue escasa. En las pocas oportunidades que tuvo, realizó más contactos de los necesarios y llevó a cabo regateos que no era imprescindible.
No realizó ningún tiro a puerta, completó dos pases clave, solo uno de sus cuatro centros fue efectivo, no logró completar ni un regate, ganó un duelo de ocho posibles y perdió 15 balones. Además, fue ‘víctima’ de un ‘tackle’ excepcional de David Affrengruber, que se pasó con su intervención en el área pequeña pero logró obtener la ventaja.
Con solo dos jornadas disputadas, el Atlético de Madrid suma un punto y complica innecesariamente su situación con todo el torneo aún por delante. Necesita al mejor Julián.



