Kassius Robertson y Dreamland Gran Canaria, preparados para enfrentar al Real Madrid.
Kassius Robertson, escolta del Dreamland Gran Canaria, sostiene que no hay partidos “difíciles” cuando se enfrenta a los gigantes del baloncesto europeo.
Con el Real Madrid como siguiente adversario en la Liga Endesa, el canadiense manifiesta confianza y motivación: “Siempre es un buen momento para jugar contra el Real Madrid”, asegura, consciente de que este enfrentamiento podría ser crucial para la clasificación del equipo amarillo.
En la antesala del encuentro programado para este domingo a las 18:00 hora canaria, Robertson reconoce que jugar contra los madridistas representa “una gran oportunidad y una motivación adicional”.
El escolta enfatiza que lo crucial es centrarse en el plan de juego y “dar lo mejor” en la cancha, sin dejarse intimidar por las cualidades del rival: “No estamos pensando aún en el domingo. Lo que necesitamos hacer comienza hoy en el entrenamiento. Más allá de la táctica, debe ser una batalla. El Madrid es muy talentoso, así que debemos proteger nuestra casa y ser capaces de golpear primero. Necesitamos ser muy agresivos”, detalla.
El parón por las ventanas FIBA no ha afectado la concentración del Dreamland Gran Canaria. La reciente derrota contra Bilbao Basket (97-98), aunque dolorosa, se convierte en un aliciente para el equipo, según Robertson: “Fue dura, pero nos motivará a seguir adelante tanto en Liga Endesa como en Liga de Campeones”.
El canadiense, que regresa con su selección tras lograr dos victorias, reconoce que marzo se presenta como un mes “muy importante” para el equipo claretiano, con seis partidos por delante y la oportunidad de escalar posiciones en la liga y mantener la buena racha en Europa.
“Estamos en una mejor posición de la que puede parecer desde fuera. Aún podemos lograr grandes cosas esta temporada”, asegura.
Respecto al reciente fichaje de Chimezie Metu, Robertson expresa su entusiasmo: “Es un jugador increíble. Esperamos que llegue en forma porque será de gran ayuda tanto en defensa como en ataque con su nivel competitivo, que ya demostró en el Barça y en la NBA”.
Finalmente, el escolta amarillo reflexiona sobre su experiencia con la selección canadiense: “Siempre es un honor recibir la llamada. Jugar con compañeros que conozco desde joven es incluso un alivio mental. Regresas con una sonrisa, sin importar cómo vaya la temporada. Fue genial, ganamos los dos partidos y fue un buen viaje”.
En Gran Canaria, el mensaje es claro: concentración, agresividad y confianza. Para Robertson, el enfrentamiento con el Real Madrid no es solo otro partido; es una oportunidad para demostrar que el Dreamland puede competir al más alto nivel y que cada encuentro es un paso hacia metas mayores.



