La FA castiga a Igor Tudor por sus comentarios sobre el «árbitro local» después de la derrota del Tottenham frente al Fulham.
Además de sus críticas al árbitro, Tudor también criticó al delantero del Fulham Raúl Jiménez por su actuación en el intercambio físico con la defensa del Tottenham. El entrenador lo calificó como un «error increíble» por parte del equipo arbitral y llegó a calificar las acciones del delantero de deshonestas.
Tudor fue firme en que el gol debió ser anulado, y comentó a los periodistas que Jiménez estaba «haciendo trampa» al empujar al defensor del Tottenham para lograr una ventaja injusta. Esta actitud combativa ha resultado en los procedimientos disciplinarios que enfrenta ahora el exentrenador del Marsella y del Hellas Verona.



