La posible formación de Arbeloa en el partido Benfica – Real Madrid.
El Real Madrid se juega en el Estádio da Luz algo más que tres puntos; se juega la oportunidad de volver a transmitir buenas sensaciones, de recuperar la confianza tanto en sí mismo como en una afición que lo daba todo por perdido tras la destitución de Xabi Alonso. Además, busca contar con casi un mes libre para trabajar en la recuperación de jugadores y en la mejora de la forma física, aspecto clave para afrontar el mes de marzo, período en el que se disputan los títulos y donde se requiere tener las mejores garantías y sensaciones de la temporada. Basándose en los últimos resultados, el entrenador blanco podría optar por un once bastante similar al que le otorgó los tres puntos ante el Villarreal.
El Real Madrid tiene la oportunidad de finalizar esta primera fase de grupos entre los 8 primeros. Una victoria frente al Benfica de Mourinho, que ofrecerá resistencia, aseguraría el objetivo; y con un empate, habría que estar atentos a otros partidos, pero sería casi igualmente positivo, ya que los blancos lideran el balance de goles con todos los equipos que les siguen. En caso de que varios conjuntos terminen con 16 puntos, necesitarían ocurrir muchos goles en esta última jornada para quedar fuera.
Quedar entre los 8 primeros no solo significa evitar una ronda adicional que, tratándose de la Champions League, es un aspecto significativo. Al evitar eso, se evita un complicado partido en el ámbito continental que, independientemente del rival, siempre resulta difícil (el año pasado fue el Manchester City). Esto generaría algo de calma y permitiría al equipo disputar un solo partido por semana en febrero, lo que se traduce en casi un mes de descanso para una plantilla que ha enfrentado numerosas adversidades debido a lesiones. Arbeloa podría tener la oportunidad de trabajar con sus jugadores, quienes tendrían tiempo para recuperarse y ponerse a tono. Esto significaría llegar a marzo, el principio del fin de la temporada, con un impulso adicional, tanto mental como físico.
Y, toquemos madera, el Real Madrid ha conseguido varios partidos sin sufrir lesiones, lo cual es un gran avance para un equipo que solía enfrentar una baja por partido. A su vez, está recuperando efectivos. Rudiger aún no estará en la convocatoria, siendo el único, pero el Real Madrid se presenta con solo dos centrales, además de Alaba, que es una incógnita. Alexander – Arnold está cerca de recuperar su forma, pero no llegará a Lisboa. Rodrygo podría tener minutos, ya que fue convocado en Castellón y podría debutar con Arbeloa.
Por otro lado, Brahim parece haberse adaptado al grupo tras su regreso de la Copa de África, y tanto Mbappé como Carreras, que eran dudas para el partido, están listos para la cita. Tchuaméni, quien fue baja ante el submarino, será la gran novedad del once. Este es un partido crucial, donde Arbeloa y el equipo buscan confirmar su progresión, transmitir buenas sensaciones y disputar el objetivo de estar entre los 8 primeros, con todas las implicaciones que esto tiene para un equipo que ha estado al límite durante toda la temporada debido a un calendario particularmente exigente y a lesiones constantes.



