La Superliga es un proyecto fracasado.
Gil Marin, una voz destacada del fútbol español, ha determinado el rumbo de la controvertida competición. La EFC realizó en Roma una asamblea significativa que confirma la cohesión de los clubes con la UEFA. El directivo del Atlético de Madrid expone la verdadera situación del proyecto.
Existe un consenso total en el fútbol europeo. Miguel Ángel Gil, consejero delegado del Atlético de Madrid y el único representante de un club español en el comité ejecutivo de la recién creada asociación de clubes europeos, EFC -European Football Clubs-, fue contundente. Durante la asamblea general en Roma, el directivo afirmó que el encuentro simboliza la «gran unión del fútbol europeo».
La Fuerza de la Unión de Clubes
El evento reunió a más de 800 clubes asociados, incluyendo figuras clave como Gianni Infantino (FIFA), Aleksander Ceferin (UEFA) y Nasser Al-Khelaifi (PSG). La asistencia de Joan Laporta (FC Barcelona) fue también destacada. Gil subrayó que la EFC continúa aumentando su cantidad de miembros y su influencia en los foros de decisión. «Aquí están presentes representantes de las 55 asociaciones que integran UEFA y de todos los tamaños», explicó el ejecutivo rojiblanco.
Con la llegada de Nasser Al-Khelaifi a la presidencia, la representación de los clubes ha cambiado notablemente. El directivo español enfatizó que ahora tienen «voz y voto» dentro de la toma de decisiones significativas. Esto incluye formatos de competiciones y control financiero. El directivo del Atlético de Madrid mencionó como ejemplo la sociedad UC3, creada al 50% entre UEFA y los clubes, que se encarga de la comercialización de las competiciones, incluyendo la venta de derechos de televisión y patrocinios, así como la gestión del reparto económico y la solidaridad.
El Calendario y la Superliga
Otro aspecto tratado en la asamblea fue la saturación del calendario, generando desajustes entre clubes y selecciones. Miguel Ángel Gil reflexionó sobre la complejidad de equilibrar los distintos intereses. Reconoció que la saturación afecta a un grupo reducido de clubes, aquellos que compiten en Europa y generan más jugadores para las selecciones. «La solución (…) podría pasar por limitar el número de partidos que un jugador puede disputar por temporada», sugirió.
En relación a la Superliga, el consejero delegado del Atlético de Madrid fue claro. «En Europa se considera un proyecto muerto desde hace tiempo». Señaló que solo se sigue hablando de ello en España, debido a la «relevancia del Real Madrid y su presidente como promotores de la idea». El directivo argumentó que el nuevo ciclo de comercialización (2027-31) fue acordado entre clubes y UEFA, y que los formatos y sistemas de reparto son «totalmente opuestos a los que proponía el modelo de la Superliga», concluyó.
El Regreso de un Actor Clave
Respecto a la presencia de Joan Laporta, Miguel Ángel Gil expresó su optimismo. Considera que el Barça «debe volver a jugar un papel importante en los órganos de decisión». Su aceptación de la invitación es una buena señal. «Es fundamental que entendamos las diferencias entre cada uno y propongamos mejoras, pero siempre desde el interior», señaló. Aseguró haber visto a Joan Laporta «ilusionado y comprometido a regresar» a la EFC.
Finalmente, Gil se refirió a la posibilidad de disputar partidos de liga fuera de España. Considera que un encuentro anual en el extranjero no afecta a la integridad, sino que promueve el «crecimiento del interés» y mejora el valor de los derechos. El ejecutivo de la EFC resaltó la globalización del fútbol. «El fútbol ha alcanzado una completa globalización», afirmó. Terminó recordando que el Parlamento Europeo respalda la visión de la UEFA, la cual se basa en el «mérito y el principio de solidaridad».



