Más que una cena de intriga


Se busca cohesión y se requieren liderazgos, y el Real Madrid posee ambas cualidades. La cena que la plantilla madridista organizó la noche del martes pasado en un restaurante de la calle José Abascal de Madrid, revelada por Vinicius, no solamente servía como refuerzo interno, para asegurar que todos están alineados, sino que también representó un mensaje claro hacia el exterior. El vestuario es consciente de que desde hace semanas el madridismo observa con cierta desconfianza, especialmente tras la repentina salida de Xabi, en parte debido a sus diferencias con algunos jugadores importantes, lo que llevó al famoso Albacetazo. La mejor forma de demostrar que están enfocados en sus metas y que marcharán todos juntos, es reunirse y fortalecerse.

Un gesto para tranquilizar al madridismo. Tras los altibajos de la temporada, la afición sintió desconcierto, especialmente con informaciones recientes como la de Antón Meana en la Cadena SER, que mencionó la confusión dentro del equipo debido a algunas decisiones de Arbeloa, culminando el día del complicado triunfo ante el Rayo, lo que dio lugar a una charla entre jugadores y entrenador en el vestuario, que retrasó su aparición ante los medios por una hora. No es lo único, también hubo respuestas como la de Tchouameni el pasado sábado en Mestalla, cuando se le preguntó si la llegada de Pintus había provocado una mejora física, algo que se había añadido a la lista de errores de Xabi. “Tengo mi opinión, pero no puedo compartirla…”, comentó el francés, con una sonrisa que dejaba entrever que no era una simple respuesta.

Más que una cena de conjura
Los jugadores del Real Madrid formando una piña antes de un partido fuera de casa esta temporada. JESUS ALVAREZ ORIHUELA

Transmitir la idea de que no hay divisiones. Plena unidad para revitalizar la temporada en este momento crítico donde se deben definir los dos títulos más importantes, en los que el Madrid aún está más que comprometido: Champions y Liga.

Sin camarillas ni voces sueltas

Sobre todo, esa imagen de cohesión en la fotografía, con todos los miembros presentes en la cita. No hay camarillas ni voces disidentes. Curiosamente, esto es algo que ocurrió en tiempos pasados cuando las cosas funcionaban mejor en el campo, en el Madrid dorado que ganó las cuatro Champions entre 2014 y 2018. Por ejemplo, Kroos solía ausentarse de esos eventos colectivos organizados por el vestuario (“No es falta de respeto, simplemente no salgo de noche”, se justificó en su momento) y en ocasiones también faltaron Benzema, Bale y Keylor, por citar a algunos.

Noticias relacionadas

Trent, misión Lisboa
El enredo del ‘dos’

Ahora la situación ha cambiado, especialmente después de las turbulencias que se han intensificado esta temporada en comparación con la anterior. Cena, unión y optimismo de cara al futuro. Así fue la conjura.

¡Tus opiniones importan! Comenta en los artículos y suscríbete gratis a nuestra newsletter y recibe alertas informativas en la App o en el canal de WhatsApp. ¿Buscas licenciar contenido? Haz clic aquí

Start typing and press Enter to search