Mbappé y Asencio brindan un respiro a Arbeloa.
El Santiago Bernabéu experimentó una tarde de emociones divididas. En lo que debía ser una celebración por el debut liguero de Álvaro Arbeloa en el banquillo, el Real Madrid tuvo que esforzarse más de lo esperado para tranquilizar los ánimos y derrotar 2-0 al Levante. No fue un encuentro cualquiera; fue una verdadera prueba tras una de las semanas más intensas que se recuerdan en la casa blanca.
Desde antes del comienzo, el ambiente estaba tenso. La afición no olvidó la reciente eliminación en Copa ante el Albacete ni la derrota en la Supercopa frente al Barça. Los silbidos resonaron en Chamartín, llegando a dirigirse incluso a jugadores como Vinícius y Jude Bellingham, y se escucharon gritos pidiendo la renuncia de Florentino Pérez.
Mbappé y Asencio traen la calma
En el terreno de juego, el equipo tardó en encontrar su juego, pero la calidad terminó por imponer su ley. Al minuto 58, Kylian Mbappé forzó un penalti al ser derribado por De la Fuente y lo transformó en gol. Poco después, al 65, el canterano Raúl Asencio aseguró la victoria con un cabezazo preciso tras un córner.
A pesar de los tres puntos, la atención estuvo en las gradas y en las reacciones posteriores. La destitución de Xabi Alonso y la llegada de Arbeloa no fueron bien recibidas por una parte del madridismo, algo que el nuevo técnico abordó con firmeza en la rueda de prensa.
Las palabras de Arbeloa
Arbeloa no esquivó los temas delicados y respaldó la gestión del club y a sus jugadores. Acerca del descontento hacia el presidente, fue contundente:
“Los silbidos no son de personas que no quieren a Florentino, son de personas que no quieren al Real Madrid. A mí no me van a engañar”, afirmó Arbeloa.
También mostró comprensión hacia sus jugadores, recordando sus días como futbolista en el Bernabéu:
“A mí también me han silbado mucho y uno de los aspectos que hacen grande a este club es la exigencia hacia nuestro equipo. Sabemos de dónde venimos y debemos aceptar la presión, porque saben que podemos dar más”, explicó.
Finalmente, el entrenador ofreció su total apoyo a Vinícius, quien fue uno de los más criticados por la afición:
“Lo único que haré es sacar al mejor Vinícius. Voy a asegurarme de que sus compañeros lo busquen. Representa muy bien al Madrid, encara, se atreve, se destaca”, enfatizó. Arbeloa concluyó con un mensaje de esperanza: “Todos somos conscientes de que vamos a mejorar y que lucharemos por todo”.
Con esta victoria, el Madrid se sitúa a solo un punto del FC Barcelona, aumentando la presión sobre el líder antes de su visita a la Real Sociedad. La tormenta parece haber pasado, pero el verdadero examen para Arbeloa apenas comienza.



