Muchas cosas han cambiado, pero hay dos sombras que aún lo siguen.
Si a Xabi Alonso le hubieran comentado al comienzo de la temporada que, después de jugar los diez primeros partidos, el balance sería de nueve victorias y una derrota, seguramente lo habría aceptado sin dudarlo. Más allá de los resultados, muchas cosas han evolucionado en estos tres meses al mando del equipo (con vacaciones de por medio), como la manera de jugar y de afrontar los partidos. Sin embargo, es cierto que la única derrota sufrida hasta ahora presenta un problema que necesita ser solucionado con urgencia, y en próximas semanas se evaluará si hay o no mejora, para poder aspirar a títulos al final de temporada.
Xabi Alonso transforma al Real Madrid
Los números respaldan al tolosarra: más goles a favor, menos goles en contra, con un equipo que juega más en campo rival, que presiona en todo el campo, que roba balones y apenas sufre en defensa… los futbolistas están más organizados y no permiten a los rivales acercarse a la portería de Courtois. Esto contrasta con el sistema de Ancelotti, que tenía un equipo más desgastado, ya que, tras la pérdida del balón, había que replegarse. Un sistema que no funcionó el año pasado, pero que, aun así, le dio al equipo muchos éxitos en años anteriores.
La realidad es que la disposición de Xabi Alonso, así como su forma de jugar y entender el fútbol, se asemejan mucho más al fútbol actual, al que practican los grandes equipos de Europa, donde jugar en campo contrario, presionar la salida del balón y ahogar al rival son claves para alcanzar lo más alto. Un claro ejemplo de esto es ahora el PSG de Luis Enrique, capaz de dominar a sus rivales durante cada minuto de los 90.
Xabi Alonso y los partidos importantes
Desde su llegada al Real Madrid en julio, Xabi Alonso solo ha sufrido dos derrotas, pero qué dos derrotas. La primera, en la semifinal del Mundial de Clubes, contra un PSG que había bajado algo el nivel tras ganar la Champions League, pero que seguía siendo un adversario formidable. Los blancos aspiraban a la final, pero los parisinos dominaron el encuentro sin dejar opciones.
La segunda derrota fue hace algo más de una semana frente al Atlético de Madrid, otro partido significativo. Esa derrota fue un duro golpe, la mayor goleada que los rojiblancos le han infligido a los blancos en mucho tiempo. El Atlético no había anotado cinco goles en un solo partido contra el Real Madrid en 75 años. Esta derrota ha generado una gran preocupación en el entorno madridista. Se juega mejor con el nuevo técnico, pero las dos primeras pruebas de fuego, al igual que el año anterior, han sido duras derrotas. De los últimos 18 partidos considerados grandes (todos disputados después de la final de la Champions League en mayo de 2024), solo se han ganado 6, un balance que deja mucho que desear para lo que exige este club.
Xabi Alonso ante el desafío
El calendario pondrá a prueba al Real Madrid tras el parón por selecciones. La primera parada, el “partido sencillo”, será la visita al Getafe, donde los blancos deberán ganar para enfrentar lo que vendrá después: Juventus y Barcelona en cuatro días, ambos en el Santiago Bernabéu. A continuación, recibirán al Valencia (siempre complicado para los blancos), para luego viajar a Liverpool. Estos tres partidos grandes actuarán como un termómetro para saber si los blancos están listos para competir por objetivos serios esta temporada y, lo que es más crucial, si Xabi Alonso está preparado para llevar al club a lo más alto o, al menos, para luchar por ello, como merece este club.
Xabi Alonso ha mejorado el juego del Real Madrid, pero los equipos grandes, hasta ahora, continúan siendo un problema por resolver. No sirve de mucho jugar bien al fútbol si no se obtienen resultados, al menos en el Real Madrid.



