Osasuna, plataforma para extremos.


En el fútbol vertical que ha definido a Osasuna en tiempos recientes, hay una posición destacada que intenta marcar la diferencia. Con Jagoba Arrasate, Vicente Moreno y Lisci, la dirección deportiva ha enfocado su atención en el puesto de extremo, donde los jugadores en este rol han elevado su estatus en El Sadar con un perfil explosivo. El caso de Víctor es el más reciente y notable, por sus estadísticas, consistencia y capacidad para desequilibrar, además de su versatilidad en ataque. Ha logrado entrar en la lista de la selección española y su valor ha aumentado considerablemente. Anteriormente, las apuestas habían sido Abde y Bryan, ambas con fórmulas de cesión. El último en unirse, aún en proceso de adaptación, ha sido Raúl Moro, como parte de una fuerte inversión.

Jóvenes talentos provenientes del Barcelona, Bayern y Real Madrid se han trasladado en movimientos que, aunque tienen ciertas similitudes, presentan matices. De las dos cesiones (Abde y Bryan) se ha pasado a un traspaso que podría retribuir económicamente al club en el futuro. Se han pagado 5,5 millones y su cláusula es de 40, aunque el Madrid tiene una opción de recompra. A priori, Víctor era una apuesta más arriesgada, ya que apenas había jugado en Primera División, pero hasta ahora su rendimiento ha sido impresionante. Ha logrado un lugar en la selección.

LLAMADA DE LA SELECCIÓN

Esto no es nuevo en esta cantera de extremos. Ez Abde también fue convocado por primera vez por su selección mientras se encontraba en Pamplona, donde se destacó con su juego atrevido en la banda. En la temporada 2022-23, bajo las órdenes de Arrasate, el marroquí deslumbró con su fútbol y se reveló como una de las sensaciones de la Liga, aun habiendo mostrado su potencial en el Barcelona. Marcó 4 goles y proporcionó 2 asistencias. Fue fundamental para alcanzar la final de la Copa y la séptima posición en la liga.

Por otro lado, Abde generó 550.000 euros para el club por el 10% de la plusvalía de su traspaso del Barcelona al Betis. Tras esa operación, Braulio fue tras él, intentando ficharlo en propiedad, aunque sin éxito. Sin embargo, se benefició de esa cláusula. Su valor de mercado aumentó de 8 a 15 millones tras su paso por El Sadar, y hoy se sitúa en 30, según Transfermarkt.

Durante la 2024-25, se concretó la cesión de Bryan Zaragoza tras un complicado acuerdo con el Bayern de Múnich, que recibió 250.000 euros. Los alemanes habían abonado aproximadamente 18 millones al Granada el verano anterior. Su inicio fue espectacular y el malagueño pudo volver a ganarse su lugar con De la Fuente, mostrando el gran nivel que presentó. Sin embargo, su rendimiento fue fluctuante, en parte debido a una lesión en el quinto metatarsiano. No logró establecerse del todo, pero dejó 1 gol y 6 asistencias . Su valor de mercado, que ya era alto, se mantuvo en 12 millones. Su impulso fue menor al de Abde y al actual de Víctor, pero volvió a recibir la llamada de España, tuvo ofertas importantes y jugó en competiciones europeas con el Celta. Ahora está en la Roma, cedido por el Bayern.

El club buscó maneras de retener a Bryan, pero la opción fue desechada. Su lugar ha sido ocupado por Víctor Muñoz, en un movimiento que se había estado cocinando desde hace tiempo. Priorizó Osasuna sobre otros proyectos, como el del Milan, buscando aprovechar lo que está logrando. Su impacto ha sido enorme, impulsado por su convocatoria a la selección. 5 goles y 2 asistencias en Liga, junto a su juego veloz, lo posicionan como el futbolista del momento, además de estar en constante evolución. En enero, el Sunderland ya ofreció 25 millones por él, y se espera un verano agitado. Su valor de mercado estimado en junio era de 1 millón, y ahora es de 20.

EL CLUB, EN EL MERCADO POR SI SALE VÍCTOR

Este ecosistema genera un ambiente favorable en el mercado a la hora de buscar opciones emergentes, que están bajo el radar de Osasuna. Ese efecto llamada es una de las estrategias del club, frente a otros factores como competir en Europa o la solidez económica, dado que son futbolistas de alto perfil que el club intenta atraer antes de su esplendor.

Con la posibilidad de que Víctor pueda salir este verano, la dirección deportiva ya está trabajando para encontrar un futbolista con ese perfil. Aunque la llegada de Raúl Moro, con un pago inicial de 5 millones al Ajax, cubre parcialmente la necesidad, en Osasuna hay movimientos para anticipar cualquier salida.

Raúl Moro, la apuesta que llegó en enero

Aún es pronto para evaluar la apuesta por Raúl Moro, otro futbolista fichado para esta posición que arribó hace dos meses del Ajax de Ámsterdam con el objetivo de aumentar la profundidad y el desequilibrio de Osasuna. La falta de ritmo, los buenos resultados del equipo y una lesión han limitado su participación hasta ahora. Ha acumulado dos asistencias, pero su juego ha sido escaso. El club pagó 5 millones fijos por el 50% de sus derechos económicos y 3 en variables, aumentando así el control sobre el jugador hasta el 80%.



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