Rayo Vallecano: de las dificultades a explorar Europa con el Santa Inés.


Cuando en Vallecas se creía que era un simple tropiezo, estaban en un error. Se trataba de una etapa de incertidumbre, de grandes cambios, y de no ver la luz al final del túnel… Un período marcado por derrotas, inestabilidad económica e incluso descienso. Pero, contra todo pronóstico, cuando la franja parecía estar condenada a vivir en la sombra, el Rayo se volvió a levantar. Pasar de pelear en campos hostiles de España por no caer más en el fango, a encontrarse con la Conference League, fue un proceso largo. Nada de lo que ahora tiene el Rayo Vallecano se ha conseguido sin sufrir antes.

  • Empieza el abismo (2015-2016)

La campaña 15/16 comenzaba en las oficinas de Vallecas, aunque aún estaban frescas las sensaciones del curso anterior que acababa de finalizar…

En el verano de 2014, el club franjirrojo confirmó la continuidad de Paco Jémez al frente del banquillo por una temporada más, a pesar de haber recibido ofertas por parte de grandes clubes, incluida la Selección Española. También, se celebró el regreso de Leo Baptistão, quien había sido traspasado al Atlético de Madrid por unos 7 millones de euros (2013), y llegó cedido al conjunto franjirrojo tras una cesión previa al Betis.

Otro gran refuerzo fue el francés Gäel Katuta, procedente del Chelsea, también en calidad de préstamo, dado que el club contaba con el presupuesto más bajo de la liga (8 millones de euros). Con estos refuerzos y los 17 goles de Alberto Bueno (la figura más destacada de la temporada), el Rayo logró la cuarta permanencia consecutiva en Primera División, manteniéndose fuera de la zona de descenso durante toda la temporada.

Alberto Bueno celebrando un gol / Fuente: Guillermo López-VAVEL

Con la satisfacción del pasado curso, Raúl Martín Presa y la directiva rayista debían preparar la plantilla para una nueva y exigente temporada en la máxima categoría del fútbol español. Lo primero fue nuevamente la renovación del entrenador canario por una temporada más, es decir, hasta 2016. Esta decisión fue comunicada por el propio club y Paco Jémez, quien mostró su interés en continuar con el proyecto franjirrojo. Se produjeron once altas en el mercado estival, destacando la llegada de Diego Llorente (Real Madrid Castilla) y el regreso de Lass Bangoura. Además, hubo más de diez salidas, incluidos jugadores destacados de la plantilla anterior, como Alberto Bueno, Baptistao, Katuta, entre otros… Se debía competir con una plantilla muy ajustada.

La temporada fue dificultosa para el equipo de Paco Jémez, que luchó todo el año en la zona baja de la clasificación. A pesar de que la segunda vuelta fue algo mejor que la primera, varias lesiones de larga duración y una serie de malos resultados (9V, 11E y 18D) condenaron al equipo al descenso a Segunda División cinco años después.

En el último partido de liga frente al Levante en Vallecas, el Rayo Vallecano se aferraba a un milagro que dependía de otros equipos (Sporting y Getafe). Su victoria por 3-1 no fue suficiente para mantenerse en la categoría, debido a lo que sucedía en otros dos campos y, por ende, se confirmó su descenso.

Rayo-Levante 2015/16 / Fuente: Dani Mullor-VAVEL

Todo esto supuso un tremendo impacto emocional tanto para el equipo como para la afición, tras cinco años consecutivos en Primera. Fue el comienzo de una larga travesía y de la reconstrucción de un equipo que, en la actualidad, juega en Europa.

Después de la dura temporada 15/16 y el descenso a Segunda División, el contrato de Paco Jémez finalizó en junio de 2016. Por ello, el club oficializó la llegada de José Ramón Sandoval, quien ya había estado a cargo del equipo en años anteriores, lo que hacían de su llegada algo muy familiar para el club. Junto a él, cerraron la pretemporada de manera sólida al vencer prácticamente todos los amistosos.

Sin embargo, al iniciar la liga, el equipo de Sandoval mostró un rendimiento muy irregular y no logró despegar en la tabla durante las primeras jornadas, lo que llevó a la directiva rayista a tomar la decisión de realizar un cambio en el banquillo en octubre. Rubén Baraja fue el elegido, pero tampoco fue una opción correcta ni efectiva, durando apenas un mes en el cargo y sin tiempo para estabilizar al equipo. Finalmente, la inestabilidad en el banquillo se resolvió con la llegada de Míchel, quien, al final de la temporada, no logró ni títulos ni ascenso, pero sí consiguió reorientar el rumbo del equipo franjirrojo. La sensación en Vallecas era de «antes de subir, necesitamos encontrarnos». El Rayo pasaría otro año más en Segunda División…

En conclusión, la temporada 16/17 fue un período de adaptación a la categoría de plata y un tiempo muy convulso debido a los cambios en el banquillo, no obstante, Míchel logró restablecer no solo los puntos, sino también la moral y la identidad del equipo.

  • Salir del barro (2017-2018)

Bajo la dirección de Míchel, el equipo comenzó la pretemporada realizando numerosos amistosos para preparar y cimentar las ideas de un proyecto estable con un objetivo claro: volver a Primera División.

El 1 de septiembre de 2017, llegó a Vallecas un joven Raúl de Tomás, procedente del Real Madrid Castilla, quien se convertiría en la figura más destacada de la temporada. Además, el Rayo se reforzó con otras llegadas importantes, como la de Unai López y Óscar Trejo.

El inicio de la temporada no fue el mejor. En septiembre, el equipo rayista llegó a acumular cinco partidos sin ganar, sumando una crisis de resultados justo al comenzar la temporada. Sin embargo, en octubre y diciembre, el conjunto recuperó su mejor versión, llegando a final de año a un puesto en el play-off.

Volviendo del parón navideño, se dieron las mejores actuaciones del Rayo durante la temporada: en 17 partidos solo sufrieron una derrota. Se empezaba a pensar en el ascenso directo.

Dos partidos de bajón ante Córdoba y Alcorcón generaron serias dudas en la afición, pero el 27 de mayo de 2018 estaba marcado en todos los calendarios. Si ganaba al Lugo, era equipo de Primera División. Y así lo hizo, con un zurdazo a la escuadra de Álex Moreno, que hizo vibrar al barrio y renovó la fe de la afición en el Rayo Vallecano.

Álex Moreno celebra el gol del ascenso / Fuente: MARCA

De aquel hito, hay que destacar la crucial actuación en el campo de jugadores como Raúl de Tomás, quien logró su mayor cantidad de goles en una temporada, 24. Asimismo, no se puede olvidar a la inigualable leyenda del Rayo Vallecano, Óscar Trejo, quien fue fundamental en el mediocampo, generando jugadas y distribuyendo asistencias.

Finalmente, la extraordinaria figura de Míchel, quien brindó al vestuario estabilidad, esperanza y, sobre todo, un estilo de juego.

  • Levantarse para volver a caer (2018-2019)

Una vez más, con el técnico vallecano al mando, comenzaba un año muy ilusionante para la plantilla y la afición en el regreso a LaLiga.

La directiva decidió reforzar la plantilla con la llegada de Álvaro García por 5 millones de euros, Luis Advíncula (cesión) y Bebé (700K).

El inicio de la competición liguera para el conjunto franjirrojo fue algo irregular, alternando buenas sensaciones con resultados decepcionantes, lo que lo posicionó en la zona roja de la tabla desde el principio.

Después de ese comienzo irregular, el desarrollo de la temporada se aceleró en picado, con escasas victorias y numerosos goles encajados. Por esta razón, el 18 de marzo de 2019, la directiva rayista anunció la destitución de Míchel tras una serie de derrotas consecutivas y estar en lugares de descenso.

El club decidió apostar por una cara conocida en el barrio: Paco Jémez. Sin embargo, tuvo poco margen para maniobrar en las últimas diez jornadas, con unos números insuficientes para la permanencia (2V, 3E y 7D) dejando al equipo como colista. El Rayo se había levantado para volver a caer. Nuevamente, a Segunda División.

Victoria ante el Real Madrid / Fuente: El Español

  • Reconstruir de nuevo (2019-2020)

Con Paco Jémez al mando a lo largo de la temporada en LaLiga SmartBank, era tiempo de reconstruir de nuevo desde abajo y crear un proyecto estable que permitiera al Rayo Vallecano consolidar su categoría.

Se concretaron varias llegadas al club franjirrojo, como Isi Palazón y Óscar Valentín. También se hizo efectiva la compra de Luis Advíncula para el lateral derecho.

La temporada comenzó de manera sólida, con buenos resultados que los mantenían en lo alto de la tabla en las primeras jornadas.

La competición liguera fue interrumpida por la crisis del COVID-19, pero, al reanudarse, el equipo continuó mostrando su buena imagen con un juego ofensivo y un estilo táctico reconocible. En la última jornada, solo un punto les separó del play-off de ascenso. Aunque no lograron el objetivo, Jémez logró consolidar la identidad y la personalidad de un nuevo Rayo.

  • Nueva etapa (2020-2021)…

El 10 de agosto de 2020, fue presentado en Vallecas Andoni Iraola como nuevo técnico del equipo tras la salida de Paco Jémez. Proveniente del CD Mirandés, Iraola traía consigo un proyecto joven para reformar al Rayo y devolverlo a Primera División.

Se trataba de un proyecto que proporcionaría a la plantilla un nuevo estilo de juego, nuevas ideas y, sobre todo, estabilidad para aspirar al ascenso.

El Rayo finalizó esa campaña en la sexta posición de la tabla, es decir, en puestos de play-off de ascenso. Fue una temporada muy trabajada por parte del equipo, caracterizada por altibajos, pero concluyendo de manera excelente en el tramo final.

En la semifinal, se enfrentaron al Leganés, superando la eliminatoria por 3-0 en la ida y 1-2 en la vuelta, lo que les otorgó un global de 1-5 y, por ende, una plaza en la final.

Gol en la semifinal / Fuente: RayoVallecano web

Finalmente, en la final del play-off, el rival fue el Girona. En la ida, el conjunto catalán mostró su superioridad y se llevó el partido por 1-2 en Vallecas. Sin embargo, en la vuelta, los de Iraola protagonizaron una remontada épica (0-2) y se proclamaron campeones del play-off, ascenden directamente a Primera División.

El Rayo es de Primera / Fuente: Unión Rayo

  • Etapas similares (21-22 y 22-23)

Tanto la temporada 21-22 como la 22-23 fueron años de adaptación a la categoría y consolidación del proyecto de Iraola. Fueron temporadas de permanencia en la mitad de la tabla (12ª posición) con resultados regulares y buenos balances de puntos.

De la 21-22, cabe resaltar la histórica semifinal de la Copa del Rey alcanzada por el equipo, siendo eliminado por el Real Betis en la vuelta.

  • Cambios en el cuerpo técnico (23-24)

Andoni Iraola optó por no renovar con el club vallecano, finalizando su etapa en junio de 2023. Francisco Rodríguez tomó las riendas del equipo para el primer tramo de la temporada, pero, lamentablemente, los resultados no llegaron, y el club se vio obligado a destituirlo.

En su lugar, asumió el mando Íñigo Pérez, quien aún es el técnico rayista y una historia viva del equipo vallecano. Aquella temporada fue complicada debido a los cambios en el banquillo, las malas rachas y la presión de la categoría, pero los franjirrojos lograron la salvación.

  • Del barro a la gloria (24-25)

Y así, el Rayo Vallecano bajo la dirección de Íñigo Pérez alcanzó la gloria. Después de dos temporadas afianzando la plantilla en la competición con un proyecto estable, ambicioso y de buen juego, el Rayo Vallecano llevó a cabo una temporada memorable.

Su velocidad en el juego, presión alta y Vallecas como fortín fueron las claves y parte de la identidad del equipo durante toda la temporada, permitiéndoles soñar con una clasificación para competiciones europeas.

Era la última jornada de la 2024/25 y el Rayo Vallecano llegaba a Vallecas con la oportunidad de clasificar a competiciones europeas 24 años después.

Solo dependían de sí mismos y con solo un punto ante el Mallorca aseguraban la plaza en Conference League.

Fue un encuentro tenso y táctico, donde ambos equipos eran muy conscientes de lo que se jugaban. 0-0. Era incierto el resultado en Vitoria entre el Alavés y el Osasuna (rival directo). El partido del norte tenía retraso. Vallecas no celebraba. Los jugadores miraban el móvil. Gente escuchando la radio. De repente, un aficionado grita. El Rayo Vallecano ha vuelto a Europa 24 años después. La locura se desató en el feudo vallecano. Se produjo una invasión de campo.

La semana pasada, después de la victoria del Rayo en Vallecas ante el FC Drita, se confirmó su plaza en los octavos de final de la Conference League, tras culminar una fase de liga muy trabajada y competida en las ciudades europeas.

Una historia de grandes caídas a las que el Rayo Vallecano supo resistir con la determinación y la humildad de un equipo que, tras estar en Segunda División sin ver la luz, se levantó y soñó con jugar en Europa.

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