Razones por las que el Barça superará al Atleti.
Muy buenos días. La atención hacia la actualidad del fútbol hoy se divide en dos temas. Primero, el crucial (todos lo son) enfrentamiento de esta noche entre el Madrid y el Getafe, donde los de Arbeloa deben conseguir los tres puntos si no quieren quedarse atrás en la liga.
En segundo lugar, la semifinal de la Copa del Rey, donde el equipo que pagó a Negreira durante al menos 17 años busca remontar nada menos que cuatro goles al Atleti en su estadio. La prensa culé (o la prensa culé de Barcelona, ya que hay que distinguirla de la prensa culé de Madrid) llega con los tambores antes de lo que esperan sea una hazaña sin igual, animando al barcelonismo a creer en el milagro.
El FC Barcelona y la épica son como VOX y los Premios Goya: simplemente incompatibles. Lo más parecido que tiene el club a la épica es Pedri siendo entrevistado por Trancas y Barrancas. Mundo Deportivo menciona a Lamine Yamal como el principal símbolo de fe. Lamine es un buen jugador, aunque sobrevalorado gracias a una campaña de marketing sin igual, y tiene la épica de una muñeca Caggage Patch Kids en una misa dominical del tiempo de Cuaresma.

Tan distante de cualquier misticismo de remontada se encuentra el club cliente de Negreira que, para animar a sus aficionados, decide entrevistar al presunto protagonista de la casi única remontada de su historia. Fue ante el PSG, y decimos presunto protagonismo de Sergi Roberto porque quien tomó las riendas aquel día bochornoso fue el árbitro Aytekin, el único colegiado que podría rivalizar con Obrevo en el ranking de árbitros poco confiables. ¡Qué espectáculo fue aquel, madre de Dios! ¡Qué variada y deliciosa mezcla de penaltis ridículos a favor, penaltis evidentes robados al rival, goles a favor increíblemente concedidos y quién sabe cuántas otras formas de injusticia!
Y tú, ¿dónde estabas cuando Aytekin le dio la vuelta al PSG?
Para terminar con la falta de verdadera significancia remontadora del club cliente de Negreira, los muy descarados han tomado el viejo lema juanitista de las remontadas blancas (“90 minuti en el Bernabéu son molto longo”), lo han adaptado y lo han exhibido en sus redes sociales como un descarado plagio.

Qué triste es la vida del segundón, y qué lamentable es descubrir que ser un segundón es el menor de tus problemas.
Con todo lo mencionado, queremos confesar algo: estamos tan seguros de ello que nos hemos decidido a incluirlo en el título de este análisis. A medida que avanzan los días y se aproxima ese partido, más alta es nuestra probabilidad de que se produzca la remontada culé. De hecho, en este momento no solo no la descartamos, sino que la consideramos prácticamente inevitable. Pero la razón no tiene nada que ver con las supuestas capacidades Blaugranas para llevarla a cabo. En absoluto. La remontada sucederá casi exclusivamente por la peculiar idiosincrasia de su rival.
Los madridistas debemos aprender a ser más discretos. En redes sociales, tras la abultada victoria colchonera en el primer partido, mostramos demasiado entusiasmo. La psique colectiva del Atlético ha notado nuestra alegría, y no se encuentra en su horizonte la idea de completarla pasando a la siguiente ronda. Desgraciadamente, saben que contamos con ellos. Reconocen nuestro apoyo, y eso les causa inquietud, pues no están programados para brindarnos ninguna alegría, ni siquiera si esto implica su propia felicidad de avanzar a la final.
Así que, en la disyuntiva entre avanzar a la final y satisfacer al madridismo, o no avanzar para el desagrado propio y vikingo, eligen sin dudarlo no pasar a la final, encajando para ello un marcador escandaloso en el Nou Camp. Esta es una restricción mental inevitable, común entre su directiva (que sólo quiere terminar cuartos en liga, despreciando la importancia de títulos aquí y allá), equipo y afición.
Así que aquí va nuestra predicción para el Barça-Atleti de mañana: 5-0 para los de Flick.

Por otra parte, As y Marca se centran en el partido que esta noche enfrentarán Madrid y Getafe en el Bernabéu, con la presión de los puntos sobre las cabezas de los de Arbeloa y la posibilidad razonable de una joven incorporación al once: Thiago Pitarch. Ya debutó, y con buen pie, el joven mediocampista del Castilla, en quien tenemos muchas esperanzas. Al parecer, Camavinga tiene un problema dental, lo que le abre la puerta. Es curioso que Camavinga tenga que ir al dentista justo el día que recibimos al Getafe, que es la visita al dentista metafórica que todos tenemos en nuestro calendario.
Que pasen un excelente día.



