Rhys Robinson, una joya californiana para España.
Las nacionalizaciones en el baloncesto de élite son cada vez más comunes, y en los recientes campeonatos internacionales, es poco frecuente no ver a una selección con un jugador extranjero incorporado mediante atajos legales. Especialmente, los estadounidenses son los más solicitados … gracias a su talento y a las dificultades que enfrentan al defender a su país. Ejemplos como los de Shane Larkin (Turquía), Mike Tobey (Eslovenia), Tyler Dorsey (Grecia), Kyle Anderson (China), Eric Gordon (Bahamas), Jordan Clarkson (Filipinas) o Rondae Hollis-Jefferson (Jordania) son reflejos de esta tendencia actual.
Ni España, una de las potencias más constantes en el baloncesto a lo largo de la historia, ha evitado esta práctica y en junio de 2022 anunció oficialmente el fichaje de Lorenzo Brown, un éxito rotundo en lo deportivo, ya que, pocos meses después, el base se convirtió en uno de los pilares para que el equipo de Scariolo conquistara el Eurobasket en Berlín. Además, desde hace algún tiempo se rumorea sobre la posibilidad de realizar una operación similar para reforzar el incipiente pero prometedor proyecto de Chus Mateo en la selección nacional.
Y mientras esta idea está en desarrollo, la Federación Española de Baloncesto (FEB) ya se ha adelantado y, sorpresivamente, a mediados de enero se hizo pública la nacionalización de Rhys Selby Robinson, un escolta estadounidense de solo 16 años y 1,97 metros de altura, que desde 2024 juega en las categorías inferiores del Real Madrid. La historia de este prometedor jugador pelirrojo comenzó en la soleada California, en Redwood City, situada al sur de San Francisco, hogar de uno de los equipos más emblemáticos del siglo XXI, los Golden State Warriors de Stephen Curry.
Con el baloncesto en su sangre (su padre fue dirigido por el legendario Bobby Knight en la Universidad de Indiana) y con los triples del célebre base como modelo a seguir, un aún más joven Robinson empezó a jugar al baloncesto, siendo la escuela Oakland Soldiers su primer destino destacado, una cantera de talento por donde han pasado leyendas como LeBron James o Chauncey Billups, junto a campeones de la NBA como Aaron Gordon (Denver Nuggets), Kendrick Perkins y Leon Powe (Boston Celtics), así como jugadores actuales (Gabe Vincent, Scotty Pippen Júnior). Aunque las expectativas en la famosa academia eran elevadas, lo cierto es que Rhys, gracias a su capacidad anotadora y visión de juego, logró hacerse notar.
Y fue hace dos años cuando tomó una decisión sorprendente. Permanecer en California le habría permitido forjarse un nombre, unirse a un buen instituto que lo catapultara a uno de los grandes programas universitarios y, como paso final, presentarse al Draft de la NBA. Sin embargo, decidió evitar esa ruta, cada vez más elegida por los jugadores europeos, y cruzó el Atlántico para unirse al cadete A del Madrid.
En España no tardó en destacar y en la Minicopa de 2024, anotó 13 puntos y capturó nueve rebotes en la final contra el Barça, cifras que le permitieron ser incluido en el mejor quinteto del torneo junto con el azulgrana Mohamed Dabone, con quien podría compartir vestuario en la selección absoluta en el futuro. Poco después, en 2025, fue reconocido como el jugador más destacado en varios torneos nacionales e internacionales, lo que llamó la atención de la FEB, que, con buen criterio, contactó su entorno para acelerar una nacionalización que se ha concretado en 2026.
Además, existe una particularidad en este proceso que podría ser muy beneficiosa para España. Si no es convocado para ninguna categoría formativa antes de los 21 años, podría jugar con la selección como español pleno y no ocuparía la plaza de un nacionalizado (cada equipo solo tiene una disponible). Esta opción conlleva la desventaja de no poder coincidir con sus futuros compañeros en su etapa de formación, pero permitiría al equipo reunir mucho más talento para las importantes batallas del futuro, que están cada vez más cerca.



