Rocío Torres, responsable de sostenibilidad y negocios responsables en el Atlético de Madrid: “La sostenibilidad debe estar integrada como un elemento esencial del ADN del club”.


Rocío Torres, directora de sostenibilidad y negocio responsable del Atlético de Madrid, examina cómo el club ha incorporado la sostenibilidad en su estrategia, operaciones e infraestructuras. Señala que “la sostenibilidad debe ser un componente esencial y transversal del ADN del club” y resalta la necesidad de convertirla en una responsabilidad tangible, más allá de ser una moda pasajera.

Torres menciona que para alcanzar este objetivo, es crucial incluir a toda la organización, abarcando desde los diferentes departamentos hasta los socios, aficionados y patrocinadores. Asimismo, el club ha transformado su estadio en un laboratorio de innovación, donde se generan soluciones que aportan valor social y ambiental, sirviendo de modelo replicable para otras industrias y la sociedad en su conjunto.

Pregunta: La sostenibilidad ‘está en auge’. Se habla cada vez más de ella en el ámbito deportivo. ¿Diría que es ya una realidad integrada o aún estamos en una etapa más declarativa, de propósito?

Respuesta: Cada vez es más común escuchar sobre sostenibilidad en el entorno deportivo, lo cual nos llena de satisfacción como institución. En el fútbol, pertenecemos a una industria integrada en el ecosistema global y enfrentamos muchos de los mismos riesgos y desafíos que otros sectores. El cambio climático impacta significativamente en el deporte. Hoy, ya notamos un aumento de pausas para hidratación y cambios en los partidos, y en el futuro podría implicar modificaciones en hábitos de entrenamiento y horarios de los partidos, así como un incremento en los costos de mantenimiento de infraestructuras. En la esfera social, la protección de la infancia y los derechos humanos en toda la cadena de valor, además de la gobernanza ética del negocio, presentan riesgos que hay que mitigar y oportunidades que debemos promover. Sin embargo, creo que aún queda un largo camino por recorrer para integrarla verdaderamente en el modelo de gestión. En el Atlético de Madrid, lo consideramos más que una moda; es una responsabilidad que puede ser una poderosa palanca para generar valor para el negocio.

P.: Desde su experiencia, ¿cuáles han sido los principales avances en sostenibilidad dentro de la industria deportiva en los últimos años?

R.: La sostenibilidad abarca más que la protección ambiental y el cálculo de la huella de carbono. Involucra liderazgo, integridad y cómo el deporte puede —y debe— guiar el cambio hacia un futuro más justo y sostenible en su totalidad. En los últimos años, la industria del deporte ha logrado avances significativos en sostenibilidad. Cada vez más clubes, ligas y organizadores están midiendo su huella de carbono, implementando planes de reducción de emisiones, e invirtiendo en energías renovables y eficiencia energética en sus estadios. Además, crece el compromiso con la movilidad sostenible y la economía circular, disminuyendo residuos y plásticos de un solo uso. Las recientes normativas —como la CSRD— y los requisitos de las competiciones —como los criterios de inscripción de UEFA— están llevando a los clubes a profesionalizar su gestión de sostenibilidad. En el Atlético de Madrid, hemos alineado nuestras acciones con esta evolución. Nuestro enfoque es claro: aspiramos a que la sostenibilidad sea un componente esencial y transversal del ADN del club, una forma responsable de gestionar y conectar con los valores que nos representan.

P.: ¿Cuáles son hoy los mayores retos estructurales que enfrenta el fútbol profesional en términos de sostenibilidad?

R.: Existen muchos. Como parte del ecosistema global, compartimos varios desafíos con diferentes industrias. Por supuesto, el cambio climático representa uno de los grandes retos. Fenómenos extremos, como inundaciones o sequías severas, pueden tener un grave impacto en nuestras actividades. Lo hemos experimentado con las lluvias intensas que causaron inundaciones en el aparcamiento del Riyadh Air Metropolitano, o con la borrasca Filomena, que puso en riesgo la cubierta del estadio. Esto genera un costo adicional de mantenimiento, que puede ser significativo. En la temporada 2023-2024, tuvimos que cancelar un partido debido a una alarma meteorológica, afectando a la competición, los ingresos y a los aficionados. También enfrentamos desafíos específicos: para alcanzar una economía circular, la seguridad o la movilidad alrededor de los eventos requieren la colaboración de socios y asistentes. Nuestro objetivo de ser cero neto para 2040 demanda la participación de los aficionados y acciones conjuntas. También destacaría la ciberseguridad y la protección de datos como otro reto clave. Nuestro enfoque es transformar estos desafíos en oportunidades de manera sostenible, equilibrando el crecimiento económico, el cuidado ambiental y el bienestar social.

P.: A nivel global, ¿hay algún referente claro —un club, una liga o una competición— en sostenibilidad? ¿Qué han hecho diferente para marcar la diferencia?

R.: Los clubes o ligas que destacan han conseguido algo difícil pero esencial: la participación de sus máximos responsables. Solo así se puede lograr un cambio real en el modelo de gestión. La gobernanza no es un concepto abstracto: se refiere a cómo se toman las decisiones, quién las toma, con qué valores y con qué nivel de transparencia. Eso también es sostenibilidad. No se trata solo de un departamento que reporta datos, sino de un modelo de gobernanza. En cuanto a ligas, la Premier League es un gran referente. Además de sus compromisos institucionales, como la iniciativa de Naciones Unidas Sports for Climate Action y su meta de ser cero neto en 2040, involucra a los clubes, que aceptan un estándar mínimo de acción ambiental y comparten mejores prácticas. Cada vez más clubes están emergiendo como ejemplos. En la Premier, destacan Liverpool, Tottenham y Forest Green Rovers por sus iniciativas sociales y medioambientales. En la Bundesliga, Bayern Munich y Borussia Dortmund sobresalen por sus proyectos innovadores y su gran compromiso. En LaLiga, equipos como Real Betis, FC Barcelona, Real Madrid o Athletic Club también están avanzando de manera notable.

P.: Más allá de acciones puntuales, ¿cómo se integra la sostenibilidad y el negocio responsable en la estrategia y el día a día de un club de fútbol moderno?

R.: Como primer paso, es crucial contar con un plan estratégico. La sostenibilidad es un concepto amplio y puede variar según la geografía o el club, por lo que trabajamos en líneas estratégicas que son realmente relevantes para el Atlético de Madrid. Desarrollar la estrategia no es lo más desafiante; lo que realmente lo es, es implementarla y hacer que toda la organización participe. Trabajamos a través del Comité de Sostenibilidad, que incluye representantes de todos los departamentos, aplicando los cuatro pilares de nuestra estrategia. De esta manera, promovemos que la sostenibilidad sea transversal y cultivamos una cultura compartida en todas las áreas del club. Son los propios departamentos los que gradualmente integran más la sostenibilidad, y la sección especializada irá coordinando lo que el resto ejecuta de forma natural. Además, para alcanzar nuestros objetivos, necesitamos la colaboración de proveedores, patrocinadores, socios y aficionados, que es la parte más compleja y en la que estamos trabajando activamente.

P.: La sostenibilidad exige recursos y planificación. En un entorno tan competitivo como el fútbol de élite, ¿cómo se equilibra la inversión en sostenibilidad con la presión por reforzar otras áreas clave, como la deportiva?

R.: Esta es precisamente la definición de sostenibilidad para una empresa: encontrar el balance entre el rendimiento financiero, el impacto ambiental y social para poder perdurar a largo plazo. Hay muchas áreas que se pueden abordar sin grandes presupuestos; primero, hay que demostrar el compromiso y el retorno antes de realizar grandes inversiones. Aspectos como el apoyo de la dirección, el plan estratégico, la definición de un modelo de gobernanza real, el establecimiento de objetivos y políticas… no demandan grandes recursos, pero sí requieren conocimientos especializados. A partir de ahí, se pueden implementar iniciativas que se apoyen en la colaboración de proveedores y patrocinadores. El fútbol es una gran plataforma de comunicación con un impacto significativo. Podemos ser catalizadores del propósito de muchas empresas, siempre que demostremos un compromiso real basado en hechos. Por eso, en nuestro caso, hemos optado por las certificaciones, que hablan por sí solas. No buscamos ser un ejemplo puntual, sino establecer vínculos con entidades que nos permitan generar un valor positivo a largo plazo, modificando el modelo conceptual del patrocinio habitual. Si esto ocurre, y es genuino, se podrían llevar a cabo grandes proyectos conjuntos de alto impacto.

P.: La regulación europea y las expectativas sociales avanzan con rapidez. ¿Cree que el sector está preparado para cumplir con futuras exigencias normativas en materia de sostenibilidad?

R.: Creo que será necesario hacer un gran esfuerzo, pero los beneficios serán muchos. Tenemos que ver la regulación no solo como una obligación a la que dar respuesta, sino como una gran oportunidad, y así es como lo abordamos nosotros. En nuestro caso, ya estamos avanzando para estar preparados para la entrada en vigor de las diferentes regulaciones. Por ejemplo, hemos llevado a cabo un análisis de doble materialidad que nos ha permitido identificar los principales impactos, riesgos y oportunidades relacionados con cuestiones sociales y ambientales que son significativas para el club, para comenzar a trabajar en ellas. También estamos realizando un análisis sobre la información adicional que tendremos que gestionar para adaptarnos a la CSRD, la nueva regulación de reporte en sostenibilidad corporativa. Nos beneficia el hecho de que llevamos ya siete años realizando el Estado de Información no Financiera y, sin duda, ha sido un viaje muy positivo. Desde las 14 páginas del primer documento, el reporte se ha convertido en una herramienta de integración de la sostenibilidad en el club, resultando en un informe que hoy nos proporciona una visión clara de nuestro trabajo y que podemos comunicar, pues está verificado por un tercero independiente, un esfuerzo que ha sido reconocido por algunos de nuestros principales grupos de interés, como inversores o patrocinadores.

P.: El deporte tiene una gran visibilidad. ¿Qué papel pueden desempeñar los aficionados y las comunidades locales en la transformación sostenible de los clubes?

R.: Un papel esencial. Tienen el potencial de transformar también. A través de sus demandas y sugerencias, pueden ser quienes siembren la semilla del cambio. Los clubes de fútbol estamos al servicio de nuestros socios y aficionados, y debemos escucharlos para entender qué son asuntos relevantes para ellos, qué esperan de nosotros, más allá del rendimiento deportivo. Las nuevas generaciones son muy conscientes de la importancia de luchar contra el cambio climático y están más comprometidas socialmente. Debemos adaptarnos a este nuevo perfil, demostrar que nuestros valores y modelo de gestión reflejan esta nueva forma de pensar. Y más en nuestro caso. Ninguna otra industria como el fútbol, y el deporte en general, representa mejor valores como solidaridad, trabajo, esfuerzo, compromiso y cohesión. En la sociedad actual, debemos ser el referente en el que las nuevas generaciones vean un espejo.

P.: Otro eje clave es la colaboración. ¿Se está trabajando lo suficiente entre clubes, ligas y otras entidades para compartir buenas prácticas y acelerar el cambio?

R.: En línea con lo que mencioné sobre la Premier League, LaLiga recientemente lanzó un hub de sostenibilidad con el mismo objetivo: crear un espacio de encuentro para compartir experiencias y avanzar en sostenibilidad, algo de gran valor. En este ámbito, si queremos llegar lejos, debemos embarcarnos en este viaje juntos. La colaboración es esencial, dejando la competencia exclusivamente en el terreno de juego. Además, UEFA está generando espacios de diálogo a nivel europeo, no solo con la participación de clubes y federaciones de fútbol, sino también con la inclusión de otras disciplinas deportivas, lo cual es muy enriquecedor. También está fomentando la integración de la sostenibilidad en los clubes mediante requisitos para la inscripción en competiciones europeas relacionados con sostenibilidad, aunque estos pueden ser muy exigentes para clubes más pequeños. Por su parte, la European Football Clubs (EFC, antigua ECA), de la cual es miembro del Comité Ejecutivo nuestro CEO, Miguel Ángel Gil, ofrece un gran apoyo a través de grupos de trabajo, webinars y sesiones de capacitación. Aunque aún está en fases iniciales, se está formando un ecosistema prometedor. Juntos, estamos impulsando activamente el cambio.

P.: El Atlético de Madrid ha sido certificado con el sello BREEAM por su estadio. ¿Qué oportunidades tienen los clubes para innovar en sostenibilidad desde sus instalaciones e infraestructuras?

R.: La certificación BREEAM ha sido un gran logro para nosotros. Reconoce las medidas de sostenibilidad integradas en el estadio desde su diseño y construcción, como los sistemas de recolección de agua de lluvia y luminarias LED al 100 %, siendo el primer estadio en Europa en lograrlo. La infraestructura recibió la calificación MUY BUENA y el modelo de operación EXCELENTE, lo que también reconoce el esfuerzo de nuestros profesionales. Un estadio de fútbol y su entorno, antes, durante y después de un partido, constituyen un ecosistema único y un banco de pruebas ideal para pilotos que se pueden extrapolar a otras situaciones. Compartimos retos con ciudades e industrias en áreas como eficiencia energética, gestión de residuos y movilidad sostenible, así como accesibilidad y promoción de la igualdad y los derechos humanos. La innovación es esencial para cimentar la sostenibilidad. En el Atlético de Madrid contamos con Atleti Lab, nuestro departamento de innovación, que colabora con sostenibilidad para desarrollar soluciones distintas y convertir el estadio en un laboratorio de pruebas que pueda aportar respuestas a retos globales.

P.: También han obtenido la certificación Access Champions, siendo el primer club de fútbol del mundo en lograrla. ¿Qué implica este reconocimiento y cómo se traduce en un impacto real?

R.: El compromiso del club con la inclusión y la accesibilidad es sólido y se tuvo en cuenta en el diseño del estadio, reconocido por la certificación BREEAM. En la temporada pasada, junto a la UEFA, celebramos el partido por la inclusión en nuestro estadio. Durante ese encuentro probamos distintas soluciones para mejorar la accesibilidad, algunas de las cuales se han implementado de forma permanente. Junto con Telefónica y con el apoyo de Atleti Lab, lanzamos MovistarTouch, que, mediante tabletas hápticas y narración audio-descriptiva, permite a personas con discapacidad visual seguir el partido, trascendiendo el modelo tradicional de patrocinio e impactando de manera positiva en la sociedad. La certificación Access Champions de AccessibAll reconoce toda esta labor: accesibilidad de infraestructuras y servicios, apoyo al fútbol para personas con discapacidad, compromiso de los aficionados y liderazgo en este ámbito. También nos recuerda la responsabilidad de seguir evolucionando para que el Riyadh Air Metropolitano continúe siendo un estadio para todos.

Start typing and press Enter to search