Satriano y Femenía extienden la celebración en el Bernabéu y plantean un reto al Betis.
El Getafe consiguió otra victoria significativa al vencer al Betis 2-0 en el Coliseum, gracias a otro gol de uno de los delanteros más destacados de LaLiga, el uruguayo Martín Satriano. Este tanto amplió su semana mágica tras el espectacular gol logrado en el Bernabéu y fue crucial para el ascenso de su equipo, que ahora se encuentra diez puntos por encima de la zona de descenso.
El Betis se convirtió en la nueva víctima del atacante del Getafe, quien celebró su gol del 2-0 justo antes del descanso con una exquisita vaselina sobre Valles, continuando con el primer tanto, obra de Kiko Femenía, lo que marcó el inicio del colapso del equipo de Pellegrini, que ahora se encuentra a once puntos de los puestos de la Liga de Campeones.
Satriano parece disfrutar cuando se enfrenta a los rivales más fuertes. Hace tres jornadas, se estrenó con el Getafe anotando ante el Villarreal. Detuvo su racha ante el Sevilla y volvió al ataque con un espectacular gol contra el Real Madrid. El Betis, otro equipo destacado, estaba en su punto de mira y el uruguayo no falló.
Rotaciones de Pellegrini
Y es que la resaca del fútbol a veces deja estados de ánimo contrastantes, similar a la mañana después de una celebración donde unos recuerdan la música y otros el dolor de cabeza. El Getafe llegó del Bernabéu con esa alegría incrédula típica de las hazañas: ganar allí, donde pocos triunfan. Un 0-1 que reconforta, aunque es traicionero si se piensa que el fútbol otorga prórrogas para el entusiasmo.
En cambio, el Betis llegó al Coliseum con un gesto torcido. El derbi contra el Sevilla dejó un mal sabor: un empate tras ir ganando por dos goles, una de esas situaciones que se recuerdan en el vestuario como un error imperdonable. Pero Pellegrini, tras una semana cargada y con la Europa League a la vista, decidió mirar más allá del enfado y hacer cambios. Rotó sin dudar.
Quedaron en el banquillo jugadores importantes como Fornals y Antony. Siete caras nuevas respecto al partido anterior. Frente a ellos, el equipo de José Bordalás apenas hizo cambios tras su triunfo en el Bernabéu: Djené Dakonam y Abdel Abqar reemplazaron a Boselli y Diego Rico.
Solución contra Abde
Djené apareció en el lateral derecho, alejado de su habitual posición de mediocentro escorado. Pero el fútbol avisa temprano: Abde corría su espalda con insistencia, recordando que los experimentos siempre tienen un costo. Bordalás lo advirtió pronto y reubicó al togolés a su posición natural junto a Milla y Arambarri.
Antes de este ajuste, ya había ocurrido lo más significativo. A la media hora, un saque de banda de Juan Iglesias —de esos que en Getafe se convierten casi en jugada ensayada— terminó en la cabeza de Luis Vázquez. Valles detuvo como pudo, pero el rebote cayó a los pies de Kiko Femenía, quien marcó su primer gol con el Getafe de un disparo seco, sin complicaciones.
El Betis no estaba mal en ese momento. Jugaba en campo rival, controlaba la pelota, parecía tener el partido dominado. Pero le faltaba contundencia. La defensa del Getafe, que últimamente parece indestructible, cerraba todas las opciones. Solo un tiro libre de ‘Cucho’ Hernández hizo que David Soria tuviera que intervenir con un salto notable.
Vaselina estelar
Fue un breve espejismo, porque justo antes del descanso llegó la jugada que inclina los partidos. Balón largo de Abqar y carrera de Satriano. El uruguayo resolvió con una vaselina suave sobre Valles, una de esas definiciones que parecen simples solo cuando salen bien.
El Betis se fue al descanso herido de muerte. Remontar un 2-0 en el Coliseum es un desafío monumental, y el Getafe de Bordalás rara vez otorga herramientas al rival. Olió la posibilidad de una nueva victoria ilustre —tras haber vencido a Villarreal y Real Madrid— y mantuvo su ventaja con la seriedad de quien sabe qué juego está jugando y con un par de buenas atajadas de Soria, especialmente una a Bakambú casi al final.
Así, el equipo de Bordalás aseguró tres puntos que lo alejan a diez del descenso, mientras que el Betis deja escapar una buena parte de sus aspiraciones para finalizar la temporada en la Liga de Campeones. En el fútbol, como en la vida, hay momentos en que uno celebra y otro toma nota. En el Coliseum, esta vez, fueron Satriano y Femenía quienes generaron las celebraciones, mientras que Pellegrini, con otra decepción a sus espaldas, la tercera consecutiva, tomó nota.



