Sin esfuerzo, no hay éxito: la dedicación es esencial
La forma tan auténtica en que se comunican los futbolistas retirados, como Ayoze Díaz (La Laguna, Tenerife, 1982), es un aire fresco en un fútbol que se torna cada vez más cerrado. Esta es una situación que el exjugador del Tenerife, Mallorca, Racing o Deportivo pone de manifiesto. Su habilidad para hablar sin tapujos es la misma que tenían los jugadores de generaciones pasadas, quienes, sin titubear, se enfrentaban en campos como el Bernabéu a desafíos que no estaban en el guion.
Ayoze Díaz, un lateral izquierdo de los que ya son escasos – primero defiende y luego ya vendrá lo demás – ha conquistado el estadio del Real Madrid en dos ocasiones. La primera fue con el Racing, en la temporada 2005/2006, la última en la que el equipo cántabro, actualmente en Segunda, logró vencer al Madrid en su casa. Anotó uno de los pocos goles de su trayectoria, un recuerdo «imborrable», como él define el lanzamiento de falta que permitió una hazaña que repetiría años después.
Fue con el Mallorca en la 2009/2010 que, al igual que en el caso anterior, se convirtió en el último episodio triunfante de los bermellones en el Bernabéu. Por esto, Ayoze Díaz conoce bien la fórmula para que los de Jagoba Arrasate consigan un resultado favorable este sábado (21:30). Y es bastante sencilla, en teoría: «Tener un gran día mientras el rival no lo tenga». También es consciente de la práctica: «Si no corres, estás muerto; el compromiso es innegociable».
Pregunta. Ha pasado una década desde que colgó las botas tras una salida forzada del Tenerife, después de un mercado que le dejó fuera. ¿Cómo ha sido la vida de Ayoze Díaz, un jugador con 350 partidos, en este tiempo?
Respuesta. Terminé mi carrera en Tenerife y decidí quedarme a vivir aquí, que es mi hogar. Pasé un tiempo en el Granadilla, actualmente el Club Deportivo Tenerife femenino, y luego en el Real Unión Tacuense. Finalmente, fui profesor y ahora enseño en una escuela a niños. Trabajar en un centro educativo es más tranquilo, especialmente viendo cómo está el mundo del fútbol. Consume tus fines de semana y muchas veces no es remunerado. Aquí estoy, cotizando, que es lo que realmente me interesa.
P. La retirada fue un momento difícil para usted, ¿cómo fue el día después?
R. Honestamente, yo no sufrí como otros compañeros, quienes no saben qué hacer y pasan un mal rato tras su retirada. He estado trabajando todos estos años y no he parado. Creé mi negocio, una tienda de accesorios para hípica y estoy satisfecho. Al final, uno tiene que buscar su camino, así que para mí terminó una etapa y comenzó otra.
P. Usted siempre ha buscado la forma de abrirse camino y ha jugado en equipos con mucha historia: Tenerife, Mallorca, Deportivo y Racing. Con el equipo cántabro, anotó un gol de falta que aseguró un triunfo en el Bernabéu en la temporada 2005/2006, un recuerdo que permanece en Santander.
R. Fue un momento increíble, de esos que quedan grabados para siempre. Ese gol se lo gané para siempre. Fui portada de periódicos al día siguiente. Fue la última vez que el Racing ganó en el Bernabéu. Un partido histórico antes de Navidad. Cuando vas a ese estadio, lo habitual es salir perdiendo, pero nosotros ganamos tres puntos fantásticos. Mi mujer es de Potes, Cantabria, y nuestra hija nació en Santander, así que es algo que llevo grabado. No solo en el ámbito deportivo, que fueron años muy buenos, sino también en lo personal.
P. Siempre que uno viste camisetas con tanta historia, acaba siendo seguidor de esos equipos para toda la vida.
R. Sin duda. Se le guarda cariño a los equipos en los que uno ha jugado. Nunca me he desentendido de ellos, incluso en los momentos difíciles que han atravesado. Siempre deseo que vuelvan a ocupar el lugar que merecen, que es la Primera División. Yo viví épocas más o menos buenas en casi todos ellos, pero nunca me desconecté.
P. Formó parte del último Racing que ganó en el Bernabéu y también del último Mallorca que asaltó el campo que visita este sábado, a partir de las 21:30. ¿Cómo recuerda aquella derrota del Real Madrid por 1-3? Era el último partido de una temporada en la que los blancos solo ganaron la Supercopa. Hasta el estadio parecía medio vacío.
R. Por supuesto que recuerdo ese partido. Marcaron Arango, Keita y Cléber Santana, quien falleció en el trágico accidente aéreo del Chapecoense en 2016. Aquél Madrid, nombre por nombre, era un gran equipo, pero ese año nosotros contábamos con varios futbolistas destacados. Además de los mencionados: Aduriz, Mario Suárez, Jurado… Solo por citar algunos. Marcaron la diferencia. Todos eran reconocidos y teníamos un buen grupo.
P. ¿Qué recuerdos tiene de las tres temporadas que jugó en el Mallorca (2008-2011)?
R. Recuerdo con mucho cariño esas temporadas, llegué con grandes expectativas. El Mallorca era un equipo que había ganado anteriormente la Copa del Rey, haciendo las cosas muy bien. Llegué con altas expectativas. Mi primer año fue regular (2008/2009), en el segundo nos clasificamos para la UEFA (2009/2010), aunque no pudimos jugar porque el Villarreal denunció al club balear ante la UEFA y los expulso por estar en ley concursal con 65 millones de euros de deuda; mi último año fue complicado. Salvamos la categoría casi al final, sufriendo mucho.
P. Ha mencionado a Gregorio Manzano, quien forma parte desde esta temporada del comité encargado de la designación de árbitros. ¿Qué recuerda de él?
R. El míster realmente nos aportó mucho. Creo que formó un equipo muy bien conjuntado, contaba con mucha experiencia y había acumulado un bagaje importante en otros clubes, incluyendo el Mallorca. Sabía lo que hacía y por eso nos llevó lejos. Siempre estuvo ahí para nosotros, y bueno, es por eso que alcanzamos éxitos. No solo por el entrenador, sino por todo el equipo y lo que construimos en esos años. Era la cabeza visible, pero hizo que creyéramos que podíamos ser un equipo fuerte, uno grande, como demostramos, quedándonos a un punto de la Champions.
Lo primero para que el Mallorca saque algo positivo en el Bernabéu es que tú tengas un partido muy serio. Sin errores, porque estos equipos no te perdonan lo más mínimo. Cualquier fallo tuyo lo aprovechan al máximo. Además, que tú tengas un buen día y que ellos no tengan su mejor partido, que es lo que suelen hacer siempre.
P. A pesar de que usted considera la primera temporada «regular», el Mallorca logró muchas victorias en el tramo final, incluyendo triunfos contra el Barça y el Real Madrid de manera consecutiva.
R. Si hubiéramos sido un poco más regulares en la primera vuelta, al final hubiésemos estado arriba. Pero no pudo ser. Sí recuerdo haber vencido tanto al Barça como al Real Madrid, y jugando un buen fútbol, en mi opinión. El día que ganamos en el Bernabéu me tocó enfrentar a Robben. Teníamos un gran rival enfrente, pero conseguimos hacer un partido serio. No es nada fácil ganar en el Bernabéu.
P. Entonces, usted que logró dos hazañas en el Bernabéu, ¿qué estrategia considera que debería implementar Jagoba Arrasate para que el Mallorca obtenga un resultado positivo?
R. Lo primordial es que el equipo juegue un partido muy serio. Sin errores, porque estos equipos no perdonan ni un fallo. Cualquier error que cometas lo utilizan al máximo. Además, si logras marcar primero y mantienes la ventaja, el Madrid suele desesperarse cuando ve que el resultado no le favorece. Comienzan a cometer errores y puedes aprovechar eso para contraatacar. Son esas las claves a enfrentar en choques contra clubes como el Real Madrid: que ellos no tengan un buen día y tú sí.
P. Los recientes enfrentamientos entre el Mallorca y el Real Madrid han sido intensos…
R. El Mallorca siempre ha sido un equipo serio. Siempre ha complicado la vida a los grandes. Lo lamentable es que esto no haya resultado en más puntos. A pesar de los años que llevan sin ganar en el Bernabéu, siempre han tenido oportunidades. Al final, nunca se sabe; el Madrid tiene jugadores que con un simple desequilibrio pueden cambiar el rumbo de un partido. Pero se debe estar en alerta y tratar de aprovechar la oportunidad que se presente.
Xabi Alonso está formando al equipo todavía. Es temprano, pero lo que se ha mostrado en estos primeros partidos es que busca que todos corran. La clave es que exista un trabajo colectivo donde haya implicación tanto en lo ofensivo como en lo defensivo.
P. ¿Cómo ve Ayoze Díaz al Real Madrid de Xabi Alonso?
R. El equipo todavía se está formando. Es temprano, pero lo que se ha visto en estos dos primeros partidos de Liga es que desea que todos trabajen en equipo. La clave para Xabi Alonso es asegurar que haya un esfuerzo colectivo donde todos se involucren en ambas facetas: la ofensiva y la defensiva. Con esto, el equipo seguramente crecerá, porque individualidades tiene en abundancia. Si además esos jugadores corren y colaboran en la recuperación del balón, y presionan al rival, acabarán convirtiéndose en un gran equipo. Se puede ver que son compactos y todos están trabajando en conjunto.
P. En resumen, al final le damos muchas vueltas al juego, pero el Real Madrid debe seguir el mismo camino que el Mallorca para sacar algo positivo de cada encuentro: correr y oficio.
R. Hoy en día, el fútbol le otorga mucha importancia a la táctica y al estudio de los rivales, pero si un equipo no corre, no obtiene recompensas. Mi perspectiva sobre el fútbol se basa en que todos deben trabajar y saber lo que tienen que hacer en cada instante. A partir de ahí, si además tienes una idea que marque la diferencia, mejor. Pero si en un equipo hay cinco que corren y otros que no, está perdido. Si no corres, estás perdido; el compromiso es innegociable. Puedes ser muy bueno en el área o tener buena definición, pero generalmente el que más corre es el que termina ganando.
P. Más allá del aspecto deportivo, ¿qué ha cambiado en el fútbol desde aquellos años en los que asaltó el Bernabéu con Racing y Mallorca, y qué le gustaría que cambiara?
P. Primero, el aspecto deportivo. Hoy todos los equipos cuentan con analistas, nutricionistas y psicólogos. En mis tiempos había algunas figuras, pero ahora se ha institucionalizado en todos los clubes. Todo está mucho más profesional a favor del deportista. Sin embargo, creo que hay demasiados partidos, lo que, aunque hay más recursos, resulta en más lesiones, porque los futbolistas no somos máquinas. Por último, antes había una relación más fluida con los medios. Teníamos más contacto con ellos, y era común que te pudieran hacer preguntas. Ahora, en cambio, todo es más opaco. No se dan cuenta de que los deportistas dependen de los medios y viceversa. Los futbolistas deben expresar sus opiniones y contactar con la afición. Es esencial abrirse a la gente que paga sus abonos para ir al estadio. Deberíamos revertir esa tendencia y acercar más a todos.



