Supercopa Femenina: el actual campeón se une al Clásico para disputar la final.
Las azulgranas parecen no tener otro rival que ellas mismas. A pesar de encajar un gol primero por un error defensivo de Mapi, lograron revertir la situación rápidamente. El gol de Nerea Nevado fue un impulso para las culés, que además tuvieron que jugar la mitad del encuentro con una jugadora menos. Sin embargo, controlaron el balón y Pajor selló la eliminatoria para llevarlas a la final contra el Real Madrid.
Curiosamente, la Supercopa de España presentó unas semifinales idénticas a las del torneo masculino, enfrentando a dos equipos en dinámicas opuestas. Mientras el Barça era el claro favorito antes de que comenzara la competición, el equipo bilbaíno llegaba a Castellón tras una dura derrota en Tenerife.
Saltó la sorpresa
Prácticamente de un extremo a otro del país, se enfrentaron al líder indiscutible de la liga. Este llegó con una defensa sólida, manteniendo su portería a cero durante dos jornadas consecutivas. No obstante, las campeonas defensores se encontraron con las leonas, que plantearon duelos individuales. Sin miedo, y con una defensa adelantada, buscaron ahogar la circulación del balón azulgrana.
Por esta razón, Kika pensó que un disparo desde media distancia podría ser la solución. La posesión del Barça no inquietó al Athletic Club en los primeros minutos, y el equipo de Javi Lerga se defendió de forma compacta en su campo. Al no poder avanzar por el centro, el FC Barcelona intentó por las bandas, pero tanto Nerea Nevado como Elexpuru cerraban sus respectivos flancos.
Mapi León también trató de cubrir el costado, pero se pasó de frenada y derribó a Zubieta en el área. La situación podría haber sido más grave si la central hubiera recibido la roja que exigía el banquillo vasco, aunque la colegiada no lo consideró así tras revisarlo en el VAR. Nerea Nevado asumió la responsabilidad de lanzar el penalti y, a pesar de que Cata Coll y el palo tocaron el balón, este entró para dar la sorpresa antes de la media hora.
Reacción inmediata
El primer disparo del Barça llegó entonces, aunque el intento de volea de Alexia se fue por encima del travesaño. Este fue el primer aviso de la capitana, y el segundo lo estrelló en la cruceta. La jugada continuó, y tuvo que ser Ona Batlle, con un potente disparo cruzado que se coló por la escuadra, quien igualó el marcador en Castalia.
El empate animó al FC Barcelona, que rápidamente buscó más y lo encontró gracias al gol de Irene Paredes. Mapi León ejecutó un córner preciso hacia Claudia Pina, cuya parada por parte de Santana dejó el rebote a la zaguera culé, quien anotó y afirmó la remontada. Un duro golpe para un Athletic Club que pasó de pedir el descanso a estar en inferioridad numérica, tras la expulsión de Kika por un codazo a Landaluze.

A pesar de eso, Pere Romeu no cambió nada, aunque comenzó a mostrar su frustración por las reiteradas faltas tácticas recibidas, sin amonestaciones. Esto interrumpía el ritmo y las transiciones peligrosas de las culés. Su expresión se mantenía imperturbable, mientras sus jugadoras controlaban el balón sin suficiente mordiente. Descontento con la situación, a pesar de estar por delante en el marcador, el técnico catalán recurrió a Patri Guijarro y Graham, dejando fuera a Serrajordi y Vicky López.
Sin relajación
Por su parte, a Javi Lerga no le valía el resultado ni la dinámica del partido con media hora por jugar, así que llamó a Sara Ortega para sustituir a Vilariño. Sin embargo, fue el Barça quien prácticamente sentenció la semifinal con un contraataque. De nuevo, el foco estuvo en Ona Batlle, que corrió toda la banda para asistir a Pajor, quien remachó a placer en el segundo palo.

La tranquilidad del tercer gol permitió la entrada de Aïcha y Salma Paralluelo en lugar de Brugts y Pajor. El Athletic Club corría impotente detrás del balón y cuando lo tenía, no se acercaba a los alrededores de Cata Coll. El técnico navarro optó por Pinedo y Campos, que reemplazaron a Maddi y Gurtubay.
No obstante, el 4-3-2 azulgrana era un muro al que se sumó Sydney, permitiendo que Claudia Pina recibiera la ovación cerrada de la noche. Los últimos esfuerzos del equipo vasco incluyeron a Leire Baños y Oihana por Valero y Agote. Sin embargo, la amenaza seguía a cargo de Sydney, Alexia, etc., que pudieron aumentar aún más la ventaja. De cualquier modo, el pasaje a la final estaba asegurado y habrá otro Clásico en la Supercopa de España el próximo sábado…


