Tres aficionados del Barça denunciados por lanzar objetos y romper los cristales del autobús del Atlético al llegar al Camp Nou.
«Esta noche también hemos observado la cara oculta de la luna, NASA». Con este comentario irónico, el Atlético de Madrid utilizó sus redes sociales para ilustrar el estado de los cristales de su autocar al acercarse al Camp Nou el pasado miércoles, donde se llevó a cabo el partido de ida de los cuartos de final de la Champions League contra el FC Barcelona.
Durante este incidente, un grupo de radicales del Barça logró sobrepasar las medidas de seguridad y lanzaron piedras y otros objetos al autobús, rompiendo sus ventanas. Los daños fueron significativos y se registraron en el lado opuesto al del conductor. El Atlético aseguró que ninguno de los jugadores ni del cuerpo técnico resultó herido.
A pesar de que los radicales lograron superar el dispositivo de seguridad establecido por la oficina del Deporte de la Región Policial Metropolitana de Barcelona, que había catalogado el partido como de «alto riesgo», los agentes comenzaron las investigaciones en ese mismo instante para intentar identificarlos. Miembros de la Brigada Móvil, presentes en el lugar de los hechos, lograron identificar a tres jóvenes vinculados a estos incidentes ocurridos durante la llegada del autocar de los jugadores del Atlético.
Uno de ellos, de 21 años, está siendo investigado por un delito de daños, ya que los agentes lo consideran como uno de los responsables de lanzar objetos contundentes, como piedras o botellas, hacia el autocar, que impactaron en el mismo. Tanto este sospechoso como los otros dos identificados han sido denunciados también bajo la Ley del Deporte por estas acciones.
La investigación continúa abierta y los Mossos d’Esquadra están trabajando para identificar al resto de los aficionados radicales del FC Barcelona implicados en los disturbios.
Los lanzamientos ocurrieron poco antes de que el Atlético llegara al Camp Nou, cuando venía de su hotel de concentración, ubicado a solo cinco minutos del estadio. Ante la posibilidad de incidentes, los agentes instalaron vallas de seguridad y escoltaron el autocar, como es habitual en partidos de alta tensión.
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