Tres miembros de los ‘Riazor Blues’ son investigados por una agresión durante el partido entre el Deportivo y el Atlético de Madrid.
La Policía Nacional tiene en marcha una investigación que implica a tres personas que supuestamente están relacionadas con los Riazor Blues, la facción ultra que apoya al RC Deportivo. Las indagaciones se enfocan en un delito leve de lesiones y otro de amenazas ocurridos el 13 de enero en A Coruña, en las horas previas a un importante partido de fútbol.
De acuerdo con la información proporcionada por la Jefatura Superior de Policía, los eventos comenzaron alrededor de las 15:30 horas en las cercanías de la Avenida de Peruleiro. En ese momento, un ciudadano se presentó ante las autoridades para presentar una denuncia formal, afirmando haber sido víctima de múltiples agresiones físicas y coacciones verbales por parte de este grupo de tres individuos que se encontraban en la zona.
Esa misma jornada, a partir de las 21:00 horas, el estadio de Riazor era escenario de la eliminatoria de la Copa del Rey, donde se enfrentaba el equipo local al Atlético de Madrid. Dada la magnitud del rival y los antecedentes históricos, el encuentro había sido catalogado como un partido de alto riesgo por la Comisión Estatal contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte.
A pesar de esta designación de riesgo y de la presencia de seguidores visitantes en la ciudad, las primeras investigaciones realizadas por los agentes han descartado inequívocamente que este episodio violento se suscitara como resultado de un choque entre hinchadas opuestas. En otras palabras, no hubo un conflicto callejero entre grupos radicales de ambos clubes, sino que fue un incidente aislado dirigido a un ciudadano en particular.
En el marco de la investigación judicial y policial correspondiente, las fuerzas de seguridad han logrado identificar de manera positiva a los tres supuestos autores del incidente. Como ha señalado el comunicado oficial de las autoridades, todos ellos «estarían relacionados con el grupo ultra Riazor Blues«, una organización de extrema izquierda que tiene un largo historial de incidentes y alteraciones en el ámbito del fútbol español.
La propia institución policial ha querido resaltar que este tipo de operaciones preventivas y reactivas son parte de su labor cotidiana. El objetivo primordial es «prevenir, investigar y monitorizar estos fenómenos violentos«, que en ocasiones intentan ocultarse tras las insignias de los equipos de fútbol para cometer delitos y perturbar el orden público en las ciudades anfitrionas.
Todo el operativo se enmarca en el denominado Plan de Reducción de Violencia en Eventos Deportivos. Esta estrategia estatal colabora estrechamente con la rigurosa aplicación de la Ley 19/2007 contra la Violencia, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, una normativa esencial para asegurar que el Estado de Derecho prevalezca también en los recintos deportivos y sus alrededores, expulsando definitivamente a los violentos de cualquier manifestación pública.


