Triunfos de Miami y el Bernabéu: ¡qué estruendo hace la multitud!
Un grupo de bobos discute sobre la NFL, el Bernabéu, Miami como equipo y ciudad, la liga nuestra, aquel Villarreal-Barcelona. Es como comparar la moto de Marc Márquez con la de mi primo. A Márquez con mi primo.
Me doy por vencido. Me supera. No soy Jesús Bengoechea, el buen pastor que intenta guiar esos rebaños. Los Dolphins jugaron y ganaron. Y el Bernabéu, es decir, el Madrid: también ganó. Eso es lo que más irrita a la flotilla.
Es más de lo que pueden soportar. Creían que la situación iba a salir bien. Si al menos hubiera nevado… Han pasado horas leyendo y escuchando a los yankis alabar al Madrid, su estadio, su impacto mundial. Jugadores, técnicos, directivos, periodistas, músicos, militares con o sin rango, la gente común o elevada. Y eso… ¡Cómo ruge la marabunta!
Si pudieran, impugnarían el partido y toda la NFL desde 1866. Antes de Cristo, claro. Saben que lo de ayer y ‘aquello’ nuestro no tienen nada que ver. Que esto es una tarea colectiva y ‘aquello’ no. Que lo de ayer pertenece a una competición seria. Pero siguen insistiendo, y lo harán. Que les den.
Y no, no vi a Tebas en el Bernabéu, y eso me sorprendió. Imagino que estaba con los Dolphins, le emociona lo de Miami. Le habría convenido ver en directo un partido de una liga distinta. Todos al unísono. Los que jugaron y los demás clubes. Todas las aficiones. La asistencia fue extraordinaria. Tanto que muchos de los presentes organizarían la Super Bowl en ese suelo. ¡Qué mal rato están pasando!
Los Dolphins jugaron y ganaron. Y el Bernabéu, o sea, el Madrid: también ganó el Madrid. Eso es lo que más irrita a la flotilla.
¿Que estos yankis son otra cosa? Sí. En el deporte, en casi todo. Su fútbol tiene una liga presentable. Es honesta, digna y trabajadora, como decía José María García de aquel Villar, presidente de la Federación en sus ratos libres, que eran todos. OK. Ellos, los yankis, piensan, maduran la idea, la discuten y finalmente la realizan. O no. En cualquier deporte, además.
Son realmente diferentes, sí. Como no pierden tiempo ni energía desenmascarando tonterías, se dedican a disfrutar. Tonterías: si las tuvieron, las eliminaron. Su día fue largo y el 16-13 les pareció corto, seguro. Van a su fútbol, baloncesto, hockey, béisbol, a pasar el día con sus hijos, hamburguesas, pizzas, de todo. Y después de horas de diversión, entran al estadio ansiosos por ver goles, canastas, triunfos, carreras en abundancia. Cuanto más, mejor. Y que no falte la música. Van tranquilos porque saben que lo suyo es serio.
Y lo disfrutan como nadie, y eso me parece bien. No conocen Negreira, ‘cesedés’, tiradores de líneas, cirujanos del ‘frame’, cosas así. Son felices. Sería genial que el ayer ausente volviera a tratar el tema de Miami/partido de Liga. Sería señal de que ha reflexionado. De momento, tuitea. La reflexión pasaría por lograr un consenso, que los 42 clubes de la LFP, segundas incluidas, den su visto bueno convencidos de que esto sería beneficioso para todos.
La NFL nos ofreció un partido de la temporada regular. Y entre dos equipos que ni siquiera verán de cerca la Super Bowl, ni en sueños. En los playoffs no se mueven de casa ni de broma. ¿Aquí hay playoffs? Miau. Vinieron con la aprobación de los poderosos y de aquellos que lo son menos, porque allí no hay pobreza. No hay ventaja para nadie, ni en lo económico ni en la competición. Es una creación ideada y aprobada por toda la organización.
Tebas debió pasar por el Bernabéu, sí. Como buen madridista, habría disfrutado del escenario y planteado alguna consulta sobre cómo se organizan estas cosas con el apoyo de todo El Producto. ¿Que lo sabe? Sí, claro. Y hace otra cosa. También en este aspecto. Quien estuvo fue Zidane y se retrató con Florentino. Pues bien…



