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El encuentro en San Mamés era uno de esos que definen en gran medida la identidad de un equipo. El Atleti llegaba tras una derrota frente al Barcelona, su rival directo, y urgía recuperarse del golpe en un estadio siempre complicado, contra un equipo que, aunque en mala racha, siempre presenta una dura resistencia, como lo evidenció la reciente goleada que recibió del Real Madrid apenas tres días antes.
BILBAO, ESPAÑA – 06 DE DICIEMBRE: Antoine Griezmann del Atlético de Madrid observa durante el partido de LaLiga EA Sports entre el Athletic Club y el Atlético de Madrid en el Estadio de San Mamés el 06 de diciembre de 2025 en Bilbao, España. (Foto por Juan Manuel Serrano Arce/Getty Images)
El Atleti asumió su cometido y buscó el partido desde el primer momento. Controló el juego y el terreno, como se esperaba en una respuesta a la reciente derrota, que solo podría llegar con una victoria. Sin embargo, hubo una oportunidad clara de Almada que Unai Simón salvó de manera milagrosa, y esa acción cambió el rumbo del encuentro. El Athletic encontró la fuerza en su presión, y el Atleti no logró desactivarla en ninguna ocasión. Barrios corría y corría, desesperado buscando algo, tal vez a Gallagher, quien también corría sin un rumbo claro. La dinámica era constante: presión y pérdida, presión y pérdida, sin opción de hallar un desmarque de Giuliano, ni de que Julián, también desubicado, sostuviese el balón. Así transcurrieron los minutos, hasta que en la segunda mitad, Simeone intentó cambiar el rumbo con sustituciones.
Sin embargo, los cambios no ofrecieron resultados, solo más pérdidas ante una presión del Athletic que iba disminuyendo y que ya parecía conformarse con el empate. Entonces ocurrió una jugada que define a un equipo: un cabezazo de Sorloth, un jugador de dos metros, que se lo dio blandamente a Simón, como si no quisiera incomodarlo, seguido de un contraataque veloz iniciado por el portero, que culminó en un gol de Berenger. La contundencia, repite Simeone, mientras observa como el Barcelona se escapa, y el Atleti ve cómo se desfasa en la Liga.



