Un polémico episodio que dejó huella en la historia del Valencia CF en la Europa League.
Existen instantes que impactan a generaciones completas. Injusticias que quedan grabadas en la memoria y que, aunque con el tiempo se cicatrizan, la huella perdura para siempre. El asalto de Juanito a Nikola Zigic en los cuartos de final de la Europa League entre el Atlético de Madrid y el Valencia CF permanecerá en la historia como uno de los mayores escándalos de la competición, una acción tan surrealista que ni el clamoroso penalti ni la camiseta destrozada del atacante fueron suficientes para que Florian Meyer decidiera señalar la falta. Alucinante.
El Valencia CF contaba aquel año con un gran equipo con figuras como David Villa, Silva y Mata junto a David Albelda y Rubén Baraja. La eliminatoria estaba abierta tras el empate en la ida, y el valor doble de los goles fuera de casa dejaba a los dirigidos por Unai Emery a un gol de alcanzar las semifinales en un año en el que el equipo tenía muchas posibilidades de ganar un título. Por plantilla y estado de forma. Fue entonces cuando el equipo, centrado en lograr ese gol, envió un balón al área.
Un penalti monumental
Para marcar a un gigante como Zigic, Juanito optó por la única manera que conocía: sujetarse de su camiseta para evitar que rematara. Un penalti monumental. Una acción que fue evidente para todos y que dejó una gran marca en la indumentaria del delantero serbio. A pesar de ello, sin entender qué ocurrió en aquella ineficaz mente, Meyer decidió reanudar el juego en una situación realmente grotesca de la que nadie podía creer.
La camiseta de Zigic expuesta / Valencia CF
La sorprendente negación de Cerezo y la tardía sinceridad de Juanito
Años después, el propio Juanito admitió el ‘delito’ confesando que se había «llevado la camiseta de Zigic». Era obvio, pero aquella noche los responsables del Atlético negaron lo evidente, incluyendo a Enrique Cerezo, que con declaraciones que parecían más bien provenir de otro lugar, afirmó: «¿Cuántas camisetas se rompen en un campo de fútbol?» Seguramente ni la de Smith ni la de Tomford. Y si se rompen, será porque alguien se la ha roto.



