Un récord sorprendente y una apuesta audaz logran rescatar a Xabi Alonso.
Mbappé no pudo jugar un solo minuto ante el Manchester City por problemas físicos, pero hoy Xabi Alonso lo incluyó en el once. No obstante, una semana después, completó los 90 minutos contra el Talavera. Esta decisión es difícil de comprender en su totalidad. Todo sugiere que su deseo de alcanzar el récord goleador de Cristiano Ronaldo en un año natural jugó un papel decisivo. Una obsesión tan innecesaria como arriesgada… y que, irónicamente, acabó siendo crucial para el Madrid, ya que ni siquiera contra el Talavera puede permitirse descansar.
Mbappé anotó un doblete y participó directamente en el tercer gol. Con 58 tantos, está a solo uno de los 59 logrados por Cristiano. Tiene un partido para igualar y dos goles para superarle. Que lo intente ante el Sevilla, perfecto. En Liga, donde realmente debe estar, no en Talavera, en una primera ronda de Copa.
Antes, no parecía que Mbappé estuviera tan preocupado por este tipo de estadísticas, pero algo ha cambiado en las últimas semanas. Un récord que nadie mencionaba hace quince días se ha convertido en una motivación clara. Por eso jugó en Talavera. Y menos mal para el Madrid, porque sin él… Sin embargo, alguien debería recordarle que los récords verdaderamente significativos son otros, como las seis Copas de Europa de Modric. Y para aspirar a eso, necesita llegar físicamente óptimo en abril, no desgastarse en escenarios como el de Talavera.
Un Madrid aplicado, pero con matices
El equipo de Xabi Alonso ha mostrado, por tercer partido consecutivo, señales positivas en cuanto a actitud. Que un equipo “ponga ganas” no debería ser noticia, pero en este Madrid sí lo es, tras un noviembre en el que parecía desconectado del esfuerzo y un cierre de año en el que intenta recuperar una norma básica del fútbol: correr. No obstante, el juego no termina de despegar y Xabi sigue bajo la lupa. Especialmente en el tramo final del partido, donde el Madrid recibió dos goles y estuvo cerca del empate. Sin la intervención de Lunin, el encuentro podría haber ido a prórroga. Todo esto frente a un Talavera que ocupa posiciones de descenso en su grupo de Primera RFEF.
Jaime, una noche inolvidable
El portero del Talavera mantuvo su portería a cero hasta el minuto 40, y no por falta de trabajo. Sufrió en una primera parte agobiante, con el Madrid dominando su área durante la mayor parte del tiempo. Pero Jaime sostuvo al equipo con paradas de gran mérito. Comenzó deteniendo un mano a mano a Mbappé y ganó confianza. Luego, realizó intervenciones importantes ante Endrick, Gonzalo y Güler. El turco estuvo cerca de marcar de falta, pero ahí volvió a aparecer el guardameta, que solo cedió desde el punto penal ante Mbappé, quien lo engañó por completo. Ni el gol en propia puerta antes del descanso empañó su actuación, que incluyó un espectacular vuelo para desviar otra falta de Güler. Un porterazo que siempre podrá decir que el único jugador del Madrid que le marcó fue Mbappé.
La gran pregunta
Talavera celebró la presencia de Mbappé desde que se hizo público el once. Y el Madrid también, claro: de sus botas nacieron los tres goles. Es normal, siendo el mejor jugador del mundo. Pero la cuestión inevitable es: ¿era realmente necesario? ¿No puede el Madrid ganar a un equipo de Primera RFEF sin la presencia de Mbappé? Entrenadores y futbolistas se quejan del calendario, pero luego no se guardan nada. Vimos 90 minutos de Lamine en Guadalajara y otros 90 de Mbappé en Talavera. Resulta poco coherente teniendo en cuenta la acumulación de partidos y los problemas físicos recientes. Flick y Xabi apostaron fuerte en esta primera ronda de Copa. Por suerte, no hubo lesiones.
David Jiménez cumple con nota
El canterano fue titular en el lateral derecho y tuvo una actuación más que correcta. El contexto no era especialmente exigente, pero mostró seguridad defensiva y personalidad al sumarse al ataque. Buen partido de David Jiménez, que se perfila como una alternativa fiable mientras Carvajal y Trent continúan fuera.
Endrick deja dudas
Endrick fue titular y fue uno de los más destacados del Madrid. Se movió bien, mostró velocidad y dejó claro que ha trabajado en silencio durante estos meses en Valdebebas. Es evidente que no tiene cabida en el once con Mbappé, pero también que merecía más oportunidades que los escasos 22 minutos acumulados hasta ahora. En un Madrid donde solo marca Mbappé, el ostracismo del brasileño es difícil de entender. En enero se marchará al Lyon.
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