Xabi Alonso y un cambio radical de dirección
Quienes lo escuchamos experimentamos sensaciones similares el martes. La expresión de Xabi Alonso era distinta a la de semanas anteriores. Sus explicaciones también cambiaron. Se tomaba más tiempo en cada respuesta, mostraba una mejor conexión con las preguntas y demostraba un mayor deseo de comunicarse.
Para ese momento, Xabi Alonso ya había contado con el respaldo de Florentino y estaba implementando una nueva estrategia en su relación con el vestuario. Varias reuniones, algunas de carácter individual, le permitieron notar que algunos jugadores adoptaban una actitud diferente. Así, se alcanzó un pacto, quizás tácito, para unir esfuerzos en la misma dirección. Ayer, tras el partido, Xabi destacaba “las cosas que habían sucedido dentro del vestuario en los últimos días”.
El técnico de Tolosa tiene muy claro su enfoque y es bastante metódico al apostar por sus planteamientos. Rara vez se ha visto en Valdebebas a un cuerpo técnico que dedique tantas horas a trabajar en cada detalle, pero sería ingenuo negar que la realidad que se va revelando con el tiempo obliga a ajustar ciertas percepciones. Xabi Alonso sabe hoy más sobre lo que implica entrenar al Real Madrid que lo que sabía el 1 de julio. También ha llegado a conocer mejor a sus jugadores.
Quizás el cambio en su comunicación y gestión del vestuario no sea el único ajuste en la mentalidad de Xabi. Es probable que el técnico del Real Madrid no cuente con la plantilla ideal para llevar a cabo plenamente sus ideas. Por ello, podría ser astuto conseguir tiempo a través de los resultados y planteamientos de partido que resalten las virtudes de su plantilla actual. Ayer, Mendilibar mencionaba que Vinicius y Mbappé, frescos, causaron mucho daño. Es posible que esto ocurra más veces durante la temporada.
En cuanto al partido, se puso de manifiesto la calidad de esos dos jugadores, así como las graves ausencias en la defensa. Se defendió muy mal en el área y los suplentes no elevaron el nivel de los que salieron. El peso de la victoria se hizo sentir en las piernas de los jugadores, que acabaron pidiendo la hora. Pero en el fútbol suele suceder que los buenos resultados llegan antes que el buen juego. Ayer, el Madrid logró un buen resultado tras una mala racha de tres partidos. Por algo se empieza.



