13 cultivos de cannabis en un edificio completo en Villaverde.
La Policía Nacional ha desmantelado un total de trece cultivos indoor de marihuana, gestionados por un mismo clan familiar en un edificio del distrito de Villaverde que operaba como un verdadero centro de producción y elaboración de esta droga.
La red delictiva contaba con una estructura altamente especializada al tener esos cultivos distribuidos en diversos inmuebles del edificio que los investigados llamaban ‘La Oficina’, debido al propósito que tenían esos inmuebles, todos ocupados y dedicados exclusivamente a este tipo de operaciones.
Uno de los responsables del operativo ha señalado que se trata de «un centro de producción y elaboración de marihuana en lugar de cultivos aislados». «Era un edificio completo donde personas comunes vivían bajo la amenaza o el miedo de quienes llevaban a cabo estas actividades en apartamentos completamente acondicionados ‘ad hoc’ para tales fines, con diversas estancias», ha explicado.
Incautadas 360 plantas de marihuana en la Vega de Chinchón en un operativo con cuatro detenidos
En el operativo se llevaron a cabo 16 entradas y registros en los que se incautaron 4.300 plantas de marihuana, 30 kilogramos de cogollos, un arma de fuego, armas blancas, 5.000 euros y material para el cultivo.
DETENIDAS CINCO PERSONAS
Durante la intervención policial, se detuvo a cinco personas – tres mujeres y dos hombres – como presuntos responsables de delitos relacionados con el tráfico de drogas, tenencia ilícita de armas, pertenencia a grupo criminal y defraudación de suministro eléctrico, siendo ordenado su ingreso inmediato en prisión por la autoridad judicial. El operativo fue planificado por la Comisaría General de Policía Judicial y la Jefatura Superior de Policía de Madrid, bajo la supervisión de la Plaza 46 de la Sección de Instrucción del Tribunal de Instancia de Madrid.
La investigación se inició el cuatro de noviembre de 2024, tras obtener información sobre un clan familiar que operaba una red criminal dedicada a la producción y venta de drogas, específicamente marihuana. Los detenidos tenían claras funciones asignadas y utilizaban viviendas en tres edificios contiguos del distrito madrileño de Villaverde. Estos bloques estaban habitantes por otras personas que no tenían relación con este grupo, y se encontraban constantemente atemorizadas, al igual que el entorno vecinal.
PRODUCCIÓN CONSTANTE
La diversificación de los cultivos permitía a los detenidos mantener una producción constante durante todo el año, superponiendo los ciclos de crecimiento de las plantas de cannabis en áreas de cultivo más pequeñas que facilitaban el control eficiente de las condiciones, llegando algunas a ser bunkerizadas, con estrictas medidas de seguridad en los accesos.
Toxicómanos toman un edificio en San Cristóbal de los Ángeles
Así, podían abastecer el mercado negro con producciones menores a lo largo del año, lo que les aseguraba mayor discreción en sus actividades delictivas y, lo más importante, un flujo constante de ingresos.
Las instalaciones desmanteladas contaban con un alto nivel de tecnificación, poseyendo equipo de última generación para incrementar el rendimiento de los cultivos y obtener cosechas más abundantes y de marihuana de mejor calidad.
Los investigadores confirmaron que el costo de la infraestructura alcanzaría los 300.000 euros en halógenos, cableados e instalaciones eléctricas, entre otros, estimándose beneficios económicos superiores a un millón de euros anuales, en caso de que la compraventa de sustancias estupefacientes se realizara al por menor.



