463 kilómetros en tractor hacia Madrid: ‘Nos recibían con aplausos como si regresáramos de una batalla’
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Viernes, 13 de febrero 2026, 12:35
Jesús Blázquez es uno de los tres agricultores de Salamanca que recorrieron con su tractor la distancia desde Salamanca hasta Madrid para unirse a la tractorada que tuvo lugar el miércoles pasado, organizada por Unión de Uniones y Unaspi. Este agricultor originario de Cantalpino afirma con firmeza que, «sin importar quién convocara», él asistiría. «Estamos atravesando un momento muy difícil y no sirve de nada quejarnos en casa: debemos exigir nuestros derechos, luchar, aunque eso implique arriesgarlo todo».
Partió el martes por la tarde de Cantalpino, pasó la noche en El Espinar junto a otros participantes de la tractorada, y el miércoles ingresaron a Madrid. Hizo el recorrido a 40 kilómetros por hora -«para economizar combustible, ya que estos tractores pueden alcanzar más de 50»- y en los 463 kilómetros recorridos consumió 168 litros de combustible. No obstante, sostiene que valió la pena. «Solo con el agradecimiento de la gente, ya merece la pena. Ver a la gente alimenta un poco la ilusión», menciona, y subraya que la acogida por parte de los madrileños fue excepcional. «Fue impresionante, y Madrid no pudo ser más amable con nosotros. Veías a personas llorando y aplaudiendo en grandes cantidades. A pesar de llevar la cabina cerrada, aún así escuchábamos los aplausos. La gente nos aplaudía como si regresáramos de una guerra, como ves en las películas».
De una guerra, no, pero así describe la tragedia que enfrentan. Jesús Blázquez, quien cultiva regadío, sostiene que, debido a la amenaza del Mercosur y la PAC, «muchos de nosotros no podremos jubilarnos en el campo. Esto es insoportable», dice. Expone que actualmente reciben precios «ridículos» por sus productos, mientras los costos de producción siguen en aumento. «El Mercosur es como la puntilla, el golpe mortal a los toros. Ellos tienen un gran número de ganado y su jornal es de 250 euros, mientras que aquí es de 1.500. Es una competencia imposible, y las exigencias que tienen aquí no son comparables a las de allá». Él argumenta que para cubrir al menos los gastos de su explotación, necesita cosechar 3.500 kilos/hectárea, «y eso solo se obtiene una o dos veces cada década; el resto del tiempo se queda por debajo». También cultiva patatas, y hay variedades que han pagado a los agricultores entre 6 y 8 céntimos por kilo, «y luego ves que las patatas en el supermercado están a 2 euros. Y eso no se debe al Mercosur, sino a la Ley de la Cadena, que no se cumple». «Desapareceremos el 70% de los agricultores y ganaderos, y hay personas que tienen mucha dificultad para cambiar de trabajo», señala. «Trabajamos arduamente y nos arruinamos. Es muy desolador», afirma. En su tractor llevaba la bandera de España y una bandera pirata, esta última como homenaje a David Lafoz, el agricultor que se suicidó.



