Ábalos desmiente desde la cárcel la existencia de financiación ilegal en el PSOE.
Madrid (EFE).- El exministro de Transportes José Luis Ábalos ha rechazado la existencia de financiación ilegal en el PSOE durante su tiempo como secretario de Organización, así como la posesión de pruebas sobre «hechos delictivos y actividades ilícitas» del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
«No hubo financiación ilegal del PSOE, al menos mientras yo fui secretario de Organización», ha afirmado Ábalos en uno de los mensajes intercambiados desde prisión con el programa ‘Mañaneros 360’, de Televisión Española.
Con la proximidad de cumplir un mes en prisión preventiva el próximo 27 de diciembre, el exministro ha manifestado sentirse «más fuerte que nunca» y ha asegurado tener una «buena» relación con su exasesor Koldo García, con quien comparte celda y ha aprendido a convivir en un espacio tan reducido.
Ha negado que esté considerando fugarse, algo que considera «completamente absurdo», ya que tiene «todos los arraigos posibles» en España, y ha recordado que no existen precedentes de un diputado en prisión.
Ábalos, quien perdió sus derechos y deberes parlamentarios al entrar en prisión, relaciona su encarcelamiento con un intento de «eliminar a un hombre y un político», y ha negado reconocerse en los audios grabados durante cuatro años (2019-2023) por su mano derecha, que han llevado a la imputación de su sucesor en el partido, Santos Cerdán, por el presunto amaño de obras públicas.
Carga contra una investigación «viciada»
El exministro ha criticado una investigación «viciada y contaminada desde el principio» y ha desmentido algunas de las recientes conclusiones de la Guardia Civil en otra causa, el caso hidrocarburos, que señala que la trama habría destinado un millón de euros a comprar su «voluntad» a través de presuntas comisiones que también afectaban a su asesor y al supuesto comisionista Víctor de Aldama.
En sus mensajes, ha expresado que no será él quien solo quede en la memoria una vez finalicen las investigaciones en su contra; una de ellas ya está a la espera de juicio por supuestamente haber favorecido junto a Koldo García a una empresa captada por Aldama en la venta de material sanitario durante la pandemia a cambio de comisiones.
Su vida en prisión la ha resumido en caminar y leer «muchísimo», y en su lista de lecturas ha incluido ‘Fouché: retrato de un hombre político’, de Stefan Zweig; ‘El hombre en busca de sentido’, de Viktor E. Frankl; ‘Una salida honrosa’, de Éric Vuillard; o ‘El cuarto Reich’, de Bruno Cardeñosa, además de obras de Alejo Carpentier y Benito Pérez Galdós.



