Acusan a BBVA de eliminar los derechos de reversión en Chamartín.
Altos cargos y empleados de Crea Madrid Nuevo Norte han señalado directamente a los abogados de los diferentes socios (BBVA y Adif) del proyecto como responsables de la estrategia para eliminar los derechos de reversión de las familias propietarias del suelo donde se lleva a cabo la mayor operación urbanística de Europa. En sus declaraciones, los responsables acusan especialmente a Eduardo Arbizu, quien durante años fue el mano derecha legal de Francisco González en BBVA.
Fuentes cercanas al proceso han confirmado a OKDIARIO que Arbizu “fue quien dio el visto bueno y la orden” para avanzar en esa dirección, en plena coordinación entre BBVA y Adif. Es importante recordar que Arbizu está imputado por su participación en diversas prácticas irregulares relacionadas con el banco, incluidas operaciones de espionaje a empresarios y periodistas, aunque él ha negado conocer cualquier relación con el ex comisario Villarejo. Desde Crea Madrid Nuevo Norte sostienen que «todo lo que se hizo fue por indicación de Arbizu», ex abogado de BBVA.
Su nombre ha vuelto a aparecer en el centro de la polémica, señalado por los propios gestores del desarrollo urbanístico como figura clave en la eliminación de los derechos de reversión que durante años han defendido las familias afectadas, propietarias originales del suelo en esa zona de Madrid.
Béjar se desmarca de la operación
Los testimonios apuntan a la etapa en la que Antonio Béjar presidía Distrito Castellana Norte, cargo que ocupó hasta 2019. Durante este periodo se realizaron los principales movimientos jurídicos que eliminaron los derechos de reversión de las familias que eran dueñas originales del suelo y que, como hemos mencionado en OKDIARIO, mantienen un litigio abierto para proteger sus intereses. Sin embargo, Béjar ha rechazado cualquier implicación personal en esas maniobras.
En conversación con este medio, ha afirmado que “todo lo que se hizo fue porque así lo indicaron los abogados”, y ha negado haber tenido encuentros para evitar los derechos de las familias. Sus declaraciones refuerzan la tesis de otros altos directivos de la compañía, quienes sitúan el foco de las decisiones en el área jurídica de los socios, con BBVA a la cabeza.
Estas revelaciones se alinean con la denuncia interna que ya apuntaba a un entramado de corrupción en la relación entre Adif y el banco en el marco de Madrid Nuevo Norte. Según publicó este medio, empleados de la propia empresa advirtieron de procedimientos irregulares que habrían beneficiado directamente a los intereses del BBVA y de determinados despachos de abogados que colaboraban en la operación.
El respaldo institucional y político
El peso de BBVA en el desarrollo de Madrid Nuevo Norte no se justifica únicamente por su condición de accionista mayoritario de Distrito Castellana Norte (rebautizada como Crea Madrid Nuevo Norte), sino también por la red política e institucional que se tejió alrededor del proyecto. Informaciones anteriores revelaron cómo la entidad financiera contó con un entorno favorable en el Ministerio de Transportes durante la gestión de José Luis Ábalos. Junto con la ex presidenta de Adif, Isabel Pardo de Vera, facilitaron que la operación avanzara desatendiendo a los propietarios originales.
En este contexto, la figura de Arbizu se presenta como vínculo entre las directrices del banco y las decisiones jurídicas que afectaron los derechos de las familias. Su cercanía a Francisco González y su papel como asesor en operaciones delicadas del BBVA otorgan mayor relevancia a las acusaciones que ahora se hacen públicas desde dentro de la propia compañía promotora.
Un frente judicial aún abierto
La controversia acerca de los derechos de reversión no se limita al ámbito político o empresarial. El Tribunal Supremo ha respaldado recientemente la medida que obliga a realizar una anotación cautelar sobre el suelo de Madrid Nuevo Norte, respaldando de esta forma a los reversionistas que han reclamado su derecho a recuperar terrenos expropiados en el pasado. Esta decisión judicial supuso un golpe duro para el banco y sus socios, que veían cómo se cuestionaban operaciones diseñadas hace años para consolidar la titularidad de los terrenos en manos de Distrito Castellana Norte.
El fallo del Supremo no solo ha fortalecido la posición de los afectados, sino que también ha puesto en tela de juicio la legalidad de las acciones que eliminaron de facto sus derechos. Ahora, con las acusaciones internas dirigidas contra Arbizu y los equipos jurídicos del banco, el caso se complica aún más y amenaza con generar nuevas derivadas judiciales.
BBVA y Adif, señalados
La coincidencia de testimonios internos apunta tanto al BBVA como a Adif, lo que indica que la controversia sobre los derechos de reversión fue una operación consensuada entre ambas partes. Los propios empleados mencionan una “perfecta sintonía” entre el banco y el gestor ferroviario para eliminar cualquier impedimento jurídico a la operación urbanística.
Las familias afectadas, que durante años han denunciado irregularidades en los procesos de expropiación y reversión, encuentran ahora en estas declaraciones un respaldo a sus reclamaciones. La acusación directa a Arbizu, ya envuelto en causas judiciales por espionaje, refuerza la idea de que el banco pudo utilizar sus recursos legales y políticos para proteger sus intereses frente a los propietarios originales del suelo.
La sombra de Francisco González
El nombre de Francisco González, expresidente del BBVA, vuelve a estar presente en la operación. Su etapa al frente de la entidad se caracterizó por la expansión del banco y por la polémica gestión de proyectos estratégicos. Arbizu fue una de sus figuras de confianza en el ámbito jurídico, lo que explica que su actuación en Madrid Nuevo Norte se perciba como una prolongación del modelo impulsado por González.
Años después de aquellas maniobras, el proyecto Madrid Nuevo Norte continúa avanzando en términos urbanísticos, pero arrastra un historial judicial y político que amenaza con empañar su desarrollo.
Es indiscutible que la mayor operación urbanística de Europa, destinada a transformar el norte de la capital, está lejos de estar libre de la sombra de las decisiones tomadas en el pasado. Y en ese pasado, según coinciden las fuentes internas, el papel de Eduardo Arbizu y del BBVA resulta ser determinante.


