Acusan al nuevo esquema de rutas de autobús en Madrid de beneficiar el acceso a la atención médica privada.
¿Existen realmente las casualidades? Eso es lo que podría preguntarse el Consorcio Regional de Transportes de Madrid (CRTM). El 14 de agosto pasado, y con la autorización del Consejo de Gobierno de la Comunidad, anunciaron la aprobación de 21 proyectos destinados a renovar y ampliar las líneas de autobuses urbanos e interurbanos de la región, salvo en Madrid y Fuenlabrada. Según la Asociación Madrileña de Enfermería (AME), la reestructuración de las rutas facilita que los ciudadanos de Madrid accedan de manera directa a los centros del grupo privado Quirónsalud.
Uno de los planes que apoya esta afirmación es el «Proyecto CM-52: Urbano de Móstoles, Arroyomolinos y conexiones con Madrid«. Actualmente, los residentes de Arroyomolinos utilizan las líneas 498 y 499 para llegar a su hospital público de referencia, el Hospital Universitario de Móstoles. Sin embargo, deben caminar más de cinco minutos desde la parada más cercana para acceder a Urgencias o a la entrada principal. La situación es aún más difícil cuando necesitan ir al Centro de Especialidades Periféricas Coronel de Palma, donde los desplazamientos a pie desde la parada superan los diez minutos. En contraste, el nuevo plan del CRTM indica en el documento «CM-52-CuerpoProyecto» que la línea 498 ampliará su recorrido hasta la entrada del Hospital Rey Juan Carlos, del grupo privado Quirónsalud.
Una situación análoga se presenta en el «Proyecto CM-65: Interurbanos A-6 Torrelodones-Galapagar y su conexión con Madrid«. En el documento, en el apartado Descripción del servicio. Ámbito geográfico del contrato, no se menciona el Hospital Universitario de El Escorial, que es el centro público de referencia para Colmenarejo, Galapagar y Valdemorillo. De hecho, Galapagar y Colmenarejo no tienen conexión directa en autobús con su hospital público en ningún día de la semana. En cambio, en la sección Mejoras de los servicios planteadas, el nuevo plan sí propone extender la línea 630, lo que brindará a estos tres municipios un acceso directo al Hospital de Villalba, perteneciente al grupo privado Quirónsalud.
El nuevo plan del CRTM extenderá la línea 498 para que llegue directamente a la puerta del Hospital Rey Juan Carlos, del grupo Quirónsalud
Por otro lado, el nuevo plan apenas contempla cambios que faciliten el acceso de los ciudadanos a sus hospitales públicos de referencia. Un ejemplo es el «Proyecto CM-64: Interurbanos A-6 eje Robledo de Chavela-El Escorial-Madrid«. En la actualidad, los residentes de Valdemorillo cuentan con siete autobuses directos de lunes a viernes (línea 669) para llegar a su hospital público de referencia, el Hospital Universitario de El Escorial. Sin embargo, no hay conexión durante los fines de semana. Según el documento «CM-65-CuerpoProyecto» en el apartado Mejoras de los servicios planteadas, solo se plantea un leve refuerzo de la línea 669 en días laborables. Esto significa que los vecinos de Valdemorillo continuará sin acceso a su hospital público durante los fines de semana por transporte público.
En el «Proyecto CM-66: Interurbanos A-6 eje Sierra-Madrid«, dentro del apartado Descripción del servicio. Ámbito geográfico del contrato, se omite que el Hospital Universitario de El Escorial es el centro público de referencia para los vecinos de Guadarrama. Algo similar sucede en el «Proyecto CM-71: Interurbanos eje M-607«, donde se menciona erróneamente al Hospital de Villalba (Quirónsalud) como hospital de referencia para la mayoría de municipios incluidos en el plan, cuando en realidad dependen del área del Hospital Universitario La Paz. En este último caso, la propuesta incluye reforzar las líneas de autobús que conectan Soto del Real, Manzanares el Real, Colmenar Viejo, Cerceda y El Boalo con el centro privado de Villalba.
Una «nueva vuelta de tuerca» en la política privatizadora
Fuentes de la Asociación Madrileña de Enfermería (AME) aseguran a Público que el nuevo mapa del CRTM representa «una nueva vuelta de tuerca en la política privatizadora del Partido Popular en la Comunidad de Madrid, iniciada en 2009 por la presidenta Esperanza Aguirre con la ley de libre elección de hospital, cuyo lema era: ‘El dinero sigue al paciente‘«. «Es cada vez más claro que el deterioro de la atención en los hospitales públicos madrileños no es casual», mencionan. Como ejemplo, destacan que en 2013, 2.239 madrileños eligieron recibir atención en el Hospital Universitario de Móstoles de gestión pública para una consulta, mientras que 7.028 optaron por el Hospital Rey Juan Carlos, administrado por Quirónsalud. «Una década después, en 2023, esa discrepancia se amplió: 4.339 personas eligieron Móstoles frente a 64.820 que se atendieron en Rey Juan Carlos», subrayan.
Asociación Madrileña de Enfermería: «El CRTM es un instrumento del PP para avanzar en su política privatizadora de la sanidad pública»
«¿Quién designa al presidente del CRTM? El Gobierno del PP de Isabel Díaz Ayuso. ¿Quién ha establecido y mantenido las condiciones jurídicas, administrativas y comunicativas para que los madrileños crean que pueden ‘elegir libremente’ dónde recibir atención sanitaria pública? Los diferentes gobiernos del PP en Madrid durante los últimos 30 años. Por lo tanto, el CRTM es simplemente un instrumento del PP para avanzar en su política privatizadora de la sanidad pública», afirman desde la organización de profesionales de la salud.
Los profesionales se preguntan cuál es el propósito, por ejemplo, de que los residentes de Arroyomolinos exijan más personal y recursos en su hospital público de referencia, el Hospital Universitario de Móstoles, «si en poco tiempo contarán con un autobús directo cada 15 minutos hacia el Hospital Rey Juan Carlos, de la sanidad privada». «Quirónsalud está encantado: cada paciente proveniente de Arroyomolinos representa miles de euros del presupuesto público que se desvían del Hospital Universitario de Móstoles», enfatizan. También denuncian que «no se informa a los ciudadanos que, en la sanidad madrileña, cuando un hospital privado como Quirónsalud atiende a un paciente fuera de su área de referencia, se le cobra esa atención con cargo al presupuesto público; en cambio, cuando un paciente es atendido en un hospital público fuera de su área, el hospital no recibe compensación alguna».
Asociación Madrileña de Enfermería: «¿Dónde queda la ‘libre elección’ cuando tienes que esperar un año para ser atendido en la sanidad pública?»
En todos los proyectos del nuevo mapa concesional de transporte de Madrid se repite: «La Comunidad se considera Zona Sanitaria Única, permitiendo la libre elección de todos los centros públicos de la región». Sin embargo, desde la AME advierten que esa «libre elección» es bastante relativa. «Para un anciano con problemas de movilidad, o para una madre con un bebé en carrito, decidir entre caminar diez minutos desde la parada más cercana al Hospital Universitario de Móstoles o subir a uno de los diez autobuses que paran frente al Hospital Rey Juan Carlos de Quirónsalud está, en la práctica, determinado por la accesibilidad que ofrece la región, algo que sus administradores conocen perfectamente». «¿Dónde queda la libertad de elección?», cuestionan, «cuando un paciente tiene que esperar un año para ser atendido en su hospital público de referencia o puede ir en dos semanas a un centro privado a 30 km de su hogar? ¿O cuándo un hospital de Quirónsalud ofrece aparcamiento gratuito, mientras que en hospitales públicos como La Paz o el 12 de Octubre se cobra cuatro euros la hora?».
La Consejería niega favoritismos hacia la privada
Por su parte, la Consejería de Transportes de la Comunidad de Madrid asegura a este medio que «es completamente falso que el nuevo mapa del CRTM se haya elaborado para desviar pacientes a centros privados«. Según aclaran, «la creación del mapa se basa en el análisis de movilidad ciudadana, así como en peticiones de municipios y usuarios, y no en favorecer a ningún hospital en particular». «No se crea una línea esperando que los usuarios la usen; se establece cuando existe suficiente demanda que lo justifique», explican. Aseguran que dicha demanda se calcula mediante una matriz de movilidad que toma en cuenta la oferta de transporte, la demanda actual y futura, el crecimiento poblacional y otros factores. «Cualquier incremento en los servicios o aumento de vehículos responde únicamente a las necesidades reales de desplazamiento».
La Consejería de Transporte: «No se crea una línea esperando que los usuarios la usen; se establece cuando existe suficiente demanda que lo justifique»
«El objetivo del nuevo mapa concesional es mejorar los desplazamientos de todos los madrileños sin discriminar a nadie, independientemente de a dónde se dirijan, ya sea a lugares públicos o privados; de hecho, hay líneas que conectan con centros comerciales privados», añaden. Además, subrayan que desde 2009 se aplica en la Comunidad de Madrid la libertad de elección sanitaria, «lo que ha cambiado la movilidad de los pacientes, al dejar de estar estrictamente determinada por los centros de referencia de cada área». En cuanto a la Consejería de Sanidad, han reafirmado a este medio que el nuevo mapa concesional es «un asunto competencial del CRTM».
Público también ha contactado con el CRTM para interrogarn sobre por qué el nuevo mapa concesional de autobuses refuerza las conexiones hacia hospitales privados del grupo Quirónsalud, mientras que los vecinos madrileños siguen sin acceso directo a sus hospitales públicos de referencia. Se ha consultado por qué el nuevo proyecto prioriza la «libre elección» en lugar de asegurar un acceso equitativo a los hospitales públicos de referencia. Además, se ha preguntado qué peso han tenido las presiones empresariales frente a las necesidades reales de la sanidad pública en este rediseño. También se han cuestionado los errores detectados en varios proyectos que mencionan como hospitales de referencia a centros de Quirónsalud en lugar de hospitales públicos —tal como ocurre en Colmenar Viejo, Galapagar o Manzanares el Real—. Finalmente, se ha preguntado si la Consejería de Sanidad participó en la elaboración del nuevo mapa concesional. Hasta la fecha de publicación de este artículo, no se ha recibido respuesta.
Este medio también ha dirigido una carta a Quirónsalud para conocer su opinión sobre el hecho de que varias de las nuevas líneas interurbanas incluyan paradas directas en sus hospitales. Se les ha preguntado qué impacto consideran que tendrá esta medida en la accesibilidad de los pacientes y si la empresa ha tenido algún tipo de participación o comunicación en la elaboración del nuevo mapa. Asimismo, se ha consultado si creen que una mejor conexión de transporte público con hospitales privados contribuye a complementar la oferta sanitaria existente o, en su lugar, puede crear un desequilibrio en el acceso a los centros públicos de referencia. Finalmente, se ha solicitado información sobre la relación de Quirónsalud con la administración regional en materia de planificación de servicios públicos como el transporte. Hasta la fecha de publicación de este artículo, no se ha obtenido respuesta.


