Agricultores de Madrid se manifiestan hoy en Sol en oposición al pacto entre la UE y Mercosur.
Un llamado en pro de la supervivencia de un servicio esencial. El sector agrícola de Madrid se reunirá este miércoles en la emblemática Puerta del Sol a las 11 horas como forma de protesta contra las políticas agrarias, el convenio comercial entre la Unión Europea y Mercosur, y para hacer visible «el impacto de los recortes» en la Política Agraria Común (PAC).
Las principales organizaciones del sector primario madrileño habían planeado esta concentración para finales de enero, aunque tuvo que ser cancelada debido a condiciones meteorológicas adversas. Se espera que alrededor de mil personas, acompañadas de unos cinco tractores en un gesto simbólico, expresen sus quejas sobre la situación del campo.
La convocatoria está respaldada por ASAJA Madrid, UGAMA, AGIM-COAG, UPA Madrid y la Unión de Cooperativas Agrarias Madrileñas. Estas asociaciones agrarias de la región han instado a la participación para exigir «no más gobiernos indiferentes ante los problemas del campo».
El evento finalizará con la entrega de tapas de degustación de cocido madrileño hechas con ingredientes locales como un gesto de reconocimiento y reivindicación del trabajo de los agricultores y ganaderos de la región a través de uno de los «grandes íconos gastronómicos» de la Comunidad de Madrid.
Suspendida por la nevada
Las principales organizaciones del campo madrileño habían organizado previamente esta misma concentración para finales de enero, aunque tuvo que ser suspendida debido a la nevada que cayó el día anterior sobre la región, especialmente en las zonas norte y oeste, desde donde provenía gran parte de los manifestantes.
No obstante, a pesar de la suspensión de aquella convocatoria, los organizadores se presentaron en la Puerta del Sol para reunirse con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, y hacerle llegar algunas de sus principales inquietudes sobre la situación del campo.
De esta manera, los agricultores madrileños advirtieron sobre los obstáculos de una mayor burocracia, el peligro que para el campo español representa el acuerdo comercial UE-Mercosur, así como la situación de la PAC. A nivel regional, solicitaron una mayor vigilancia sobre la fauna silvestre, haciendo hincapié en las plagas de conejos, palomas y la amenaza de lobos.



