Almeida asegura que impulsará la construcción de viviendas durante un debate sobre la ciudad, en el que también se tocaron temas como Gaza y la corrupción.



Con un saludo a una audiencia más numerosa de lo habitual y agradeciendo a los grupos su «deferencia» al postergar el Debate sobre el Estado de la Ciudad a septiembre, el alcalde José Luis Martínez-Almeida inició su discurso este lunes recordando el «momento histórico» y vibrante que vive Madrid. El primer edil se mostró sonriente y relajado, saludando a sus concejales y saludando brevemente a Eduardo Fernández-Rubiño (Más Madrid), quien ejerció de portavoz de la oposición tras la baja de Rita Maestre.

El regidor aprovechó esos primeros instantes para anunciar que su gobierno ya ha puesto en marcha más del 90% de las 300 medidas de su programa electoral. Quizás por ello, en su primer discurso presentó un balance general de su gestión, sin grandes anuncios, excepto el inminente inicio del proyecto del bulevar verde que conectará la Puerta de Alcalá con Cibeles y la creación de la oficina de atención a la discapacidad prometida en el Plan de la Natalidad, que apoyará a las familias desde la gestación hasta los 6 años.

El alcalde no ocultó que el principal desafío de la ciudad es la vivienda: «No se resolverá de la noche a la mañana, pero a lo largo de estos años hemos desarrollado suelo apto para construir 90.000 viviendas en Madrid» y «estamos impulsando instrumentos urbanísticos que permitirán desbloquear 80.000 viviendas». Además, indicó que están construyendo más de 1.900 viviendas en este momento, a las que se sumarán 2.000 más pronto y casi 2.200 en colaboración público-privada. Todo ello representa una inversión de 857 millones de euros, según Almeida, «más que las siguientes 15 ciudades en población de España combinadas». También mencionó el Plan Reside y las políticas de rehabilitación, que ya han llegado a 20.000 viviendas y buscan alcanzar las 160.000 antes de finalizar el mandato. Además, se jactó de que el Plan Estratégico que sustituirá al nuevo PGOU estará listo antes de que termine el mandato, proporcionando un marco legal más ágil para continuar trabajando en esta dirección.

En una alocución que duró más de una hora, el alcalde recordó que han aumentado en 2.250 plazas los efectivos de la Policía Municipal y han vuelto a solicitar la eliminación de la tasa de reposición, además de enviar un mensaje al delegado para que «cumpla con su deber» y aborde el incremento de agresiones sexuales y con arma blanca en la ciudad.

No dejó pasar la oportunidad de resaltar medidas sociales como el Plan de Natalidad y recordar la inversión realizada en los distritos del sur y el este para fomentar la cohesión social. En el ámbito turístico y cultural, destacó la llegada de la Fórmula 1 y la NFL, así como la apuesta por el turismo de lujo.

Demanda por la tasa de basuras

Javier Ortega Smith, líder de Vox, aprovechó su intervención para anunciar que su grupo ha formalizado este lunes una demanda contra esta «tasazo». Además, anticipó que este recurso incluirá «medidas de suspensión cautelares». «Estamos seguros de que el señor Almeida, que de manera sutil dice estar en contra de esta tasa de Sánchez, no se opondrá a estas medidas cautelares de suspensión», ironizó.

Denunció además la «maquinaria de restricciones, prohibiciones e intromisiones» del Gobierno municipal, criticando duramente la zona de bajas emisiones y las «promesas incumplidas» por Almeida. También mencionó las normativas que han sido derogadas por los tribunales, como «la ordenanza de terrazas, la ordenanza de movilidad o las multas revocadas de la Plaza Elíptica». Para concluir, y con tono sarcástico, le pidió que cuando le cuente a su hijo el cuento de Pinocho, «lo haga en primera persona».

La corrupción vuelve al debate

Por su parte, Reyes Maroto, líder del PSOE, quien colgó una palestina de su asiento, comenzó criticando que el delegado del Gobierno no hubiera sido invitado al evento y denunció la deslealtad institucional del gobierno de Almeida. La portavoz del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid arremetió contra el modelo «agotado y abandonado» del alcalde y volvió a reprocharle sus palabras donde insinuó que podría no presentarse como candidato en 2027, aunque luego subrayó que su compromiso y deseo de seguir liderando la ciudad sigue intacto.

Posteriormente, Maroto propuso un proyecto de ciudad que incluyera «un pacto por la vivienda digna», intensificar la lucha contra el cambio climático, defender servicios públicos de calidad, así como mayor limpieza en las calles y un enfoque hacia la «igualdad, diversidad e integración social» y un buen gobierno que promueva la regeneración democrática». Fue en este punto donde se escucharon risas en la bancada rival. «Me acusa de estar sumida en la corrupción y permítame dejarlo claro: no estoy siendo investigada y nunca lo he estado. No hay ni una sola acusación ni un indicio que me comprometa», recalcó.

«No es genocidio»

En su debut como líder de la oposición en funciones, Rubiño arremetió contra el gobierno municipal por convertir Madrid en una ciudad «para ultraricos», cada vez «más costosa e inaccesible». «Usted dice que está de moda, cuando en realidad está en venta; ese modelo no tiene nada que ver con el progreso», declaró, criticando la falta de limpieza de la ciudad, la escasez de áreas verdes y su modelo turístico «desbocado».

Sin embargo, el líder de Más Madrid inició su discurso haciendo referencia al «genocidio en Gaza» y pidiendo a Almeida que lo condenase. «Para mí no hay un genocidio en Gaza. No quiero lo que estoy observando, pero no hay un genocidio. ¿Y sabe por qué pienso que no hay genocidio? Porque el verdadero genocidio fue el del pueblo judío durante la Segunda Guerra Mundial», respondió. «Ustedes siempre mencionan al Estado de Israel, y cuando uno señala un genocidio a un Estado es porque busca la destrucción de dicho Estado, que es la finalidad última que persiguen con expresiones como ‘del río al mar’», criticó el alcalde, subrayando que esta «confusión intencionada» alimenta el antisemitismo. «Si realmente condenan al gobierno de Netanyahu, tantas veces como mencionan su nombre y el de Israel, deberían también nombrar a un grupo terrorista como Hamás», sostuvo el primer edil.

No fue este el único cruce que tuvieron el alcalde y el líder de la oposición sobre Gaza durante la sesión, pero una vez apagados los micrófonos, y tras más de cuatro horas de intensa discusión, la cordialidad volvió a reinar entre los concejales. De hecho, al final de este pleno extraordinario, concejales de todos los partidos se acercaron al alcalde, quizás para darle nuevamente la bienvenida tras su baja por paternidad. Un lado más amistoso que el que muestran en el debate político.


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