Almeida celebra 70 años de privatización al lanzar un concurso para asignar nuevas parcelas públicas destinadas a la construcción de 600 viviendas del Suma Vivienda.
Segunda etapa en el plan del Gobierno de Almeida para transferir terrenos a empresas privadas con el fin de acelerar la construcción de viviendas a precios de pisos protegidos. Este lunes, el alcalde presentó un nuevo concurso para ceder hasta 13 parcelas bajo la fórmula del derecho de superficie a empresas que se encargarán de construir y gestionar, en régimen de alquiler durante 70 años, los nuevos apartamentos.
Las condiciones de explotación estipulan que los adjudicatarios no pueden superar 5,5 veces el IPREM, lo que equivale a 46.200 euros este año. Los inquilinos podrán destinar hasta el 30% de sus ingresos a los nuevos pisos una vez construidos. “Esto permitirá ofrecer viviendas públicas a madrileños cuyas rentas no suelen ser suficientes para acceder al mercado de alquiler libre”, afirma el consistorio en una nota de prensa.
El periodo de 70 años para este derecho de superficie es cinco años más que el periodo de explotación de 65 años para las viviendas de la primera fase del plan. Así, las promotoras que se adjudiquen el concurso deberán entregar al consistorio los pisos una vez transcurrido este plazo, lo que no será antes del año 2096. En ese momento, las viviendas pasarán a ser parte del patrimonio de la EMVS.
Fuentes de la empresa pública de vivienda explican que el incremento en los años de cesión tiene como objetivo mantener “la reducción en la renta de los inquilinos, que para nosotros es prioritaria”. Las condiciones del concurso son establecidas por los estudios económicos realizados por los técnicos de la EMVS para asegurar que, en un contexto de aumento de costos, la licitación siga siendo atractiva para los operadores.
Este aumento en el periodo de explotación de los pisos de alquiler se produce tras la adjudicación, en el primer concurso, de todas las promociones a un precio superior al inicialmente establecido, sin que ninguna de las 27 parcelas quedara desierta debido a la falta de interés en las condiciones ofrecidas. “La primera fase fue un verdadero éxito”, reconoció Almeida este lunes.
El consistorio explica en la justificación de este contrato que opta por la cesión del derecho de superficie para “superar las limitaciones presupuestarias municipales, evitando financiar directamente miles de viviendas y garantizando, al mismo tiempo, ingresos a través de los cánones derivados de la adjudicación”.
El Ayuntamiento de Madrid estima que las más de 600 viviendas de esta segunda fase del plan permitirán albergar a alrededor de 1.600 madrileños. La mayor parte de estos apartamentos, cerca de 400, se construirán en Los Ahijones, mientras que el resto se desarrollarán en Los Berrocales. Ninguna vivienda tendrá menos de 40 m² útiles, ni más de 90 m² útiles, y la superficie construida no superará los 110 m². Las obras deberán completarse en un plazo máximo de 30 meses desde la obtención de la licencia de construcción, por lo que estarán disponibles, como mínimo, durante la próxima legislatura.
Los detalles del concurso han coincidido con la visita del alcalde a los terrenos donde se levantarán las nuevas viviendas, acompañado por el delegado de Políticas de Vivienda y presidente de EMVS Madrid, Álvaro González, y el concejal de Vicálvaro, Ángel Ramos. Durante la visita, Almeida señaló que buscará lanzar una tercera fase de este plan municipal antes de terminar su actual mandato.



