Almeida declara que el Ayuntamiento no implementará la propuesta de Vox que requería reportar sobre el presunto síndrome posaborto | Noticias de Madrid


El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, admitió este viernes que se equivocó al respaldar en septiembre una iniciativa de Vox que exige a los empleados municipales informar a las embarazadas sobre un supuesto síndrome posaborto carente de fundamento científico, y ha afirmado que esa propuesta no se implementará. “Nos equivocamos”, subrayó el alcalde durante el debate monográfico que convocó la izquierda, el cual duró exactamente una hora y cuarenta minutos. Aunque el PSOE y Más Madrid le solicitaron anular el acuerdo del pleno anterior, Almeida se negó a hacerlo, ya que lo considera “innecesario”, adelantando que simplemente no lo llevará a cabo.

“Le digo que no, por tres razones”, afirmó Martínez-Almeida sobre la anulación solicitada por la izquierda. “En primer lugar, la hoja de ruta de las mujeres en esta ciudad no la establece la izquierda”, inició su argumentación. “En segundo lugar, demuestran una ignorancia enciclopédica: afirmar que un acuerdo político puede ser susceptible de nulidad de pleno derecho solo resalta sus carencias intelectuales. Son unos indigentes intelectuales”, continuó. “Y, en tercer lugar: es innecesario”, agregó. “A pesar de que votamos a favor, y no debimos hacerlo al respaldar categorías científicas inexistentes, un informe de los servicios jurídicos concluye que podemos proporcionar información de manera libre, sin carácter obligatorio, y eso es lo que haremos”, concluyó.

Durante su intervención, una mujer antiabortista le interrumpió desde la tribuna de invitados. “¡Cobarde!”, exclamó en un momento en que Almeida intentaba distanciarse de Vox en su discurso. El partido de extrema derecha no aclaró si la mujer, quien fue finalmente expulsada del pleno, era una invitada suya.

Durante su primer turno, Reyes Maroto, la portavoz del PSOE, acusó a Almeida de “utilizar a las mujeres como rehenes de sus juegos políticos con la ultraderecha y el populismo anticiencia”.

Posteriormente, el portavoz en funciones de Más Madrid, Eduardo Rubiño, lanzó duras críticas: “Ayuso [en referencia a la presidenta regional] no dijo ‘no aborten ustedes’, dijo ‘Váyanse a otro lado a abortar’. ¿A dónde se iban a abortar? A Quirón. Porque cuando se trata de hacer clin-clin con su novio en la caja de las clínicas privadas, allí los principios no importan tanto, a pasar la caja registradora con el aborto, eso sí no le supone tanto problema”.

Esto es lo que explicó el alcalde: “El Ayuntamiento de Madrid proporcionará información según una guía del Ministerio de Sanidad, aprobada por Mónica García”.

Ese informe menciona que se ofrecerá información verificada, de manera “libre y voluntaria” sobre los recursos que una mujer puede considerar si decide interrumpir su embarazo. La ley estatal de salud sexual y reproductiva estipula que cualquier información debe ser voluntaria y requerir ser solicitada por la mujer.

El texto que los populares aprobaron en el pleno de septiembre contradecía esto: la información sobre el supuesto síndrome que vincula el aborto, entre otras cosas, con el alcoholismo o el suicidio, se proporcionaría “de manera obligatoria, verbal y escrita, permanente y visible”.

El partido de extrema derecha no se tomó bien que Almeida retrocediera en el acuerdo previamente alcanzado entre ambas formaciones. “Esta obligatoriedad [de la información] es fundamental, porque no puede depender del criterio de los profesionales que atienden a las mujeres”, criticó la concejala de Vox, Carla Toscano. “Con esta situación hemos comprobado que los plenos son un teatro. El Partido Popular no tiene principios, no tiene convicciones morales”, añadió.

El voto del PP a favor de esta iniciativa dejó en una posición complicadísima a los concejales del resto de grupos municipales, incluidos los de Vox, en uno de los últimos puntos a tratar en el pleno de septiembre. Los populares incluso dieron su apoyo después de que el partido de Javier Ortega-Smith se negara a aceptar las enmiendas presentadas por los conservadores.

Lo que Almeida no contempló al aceptar la propuesta en su totalidad fue el alcance de la polémica que se generaría. La portavoz del PP en el Congreso, Ester Muñoz, salió al día siguiente de la votación a respaldar al alcalde. “La información nunca es un problema”, fueron las palabras de la diputada. Tras ella, se pronunció el resto del partido. Un posicionamiento que Martínez-Almeida ha llevado a la confusión con su rectificación.

El debate se ha prolongado durante los 24 días desde entonces y ha marcado en gran medida la agenda del Gobierno nacional. En el Consejo de Ministros, PSOE y Sumar acordaron un texto para proteger el derecho al aborto en la Constitución, pero para lograrlo necesitan el respaldo de tres quintas partes de la Cámara. Aunque la propuesta aún no ha llegado al Congreso, el partido presidido por Alberto Núñez Feijóo la ha calificado de “cortina de humo” y ya ha anticipado que votará en contra.

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