Almeida opta por permanecer en Casa Árabe tras la destitución de Irene Lozano, mientras que la Comunidad de Madrid se retira del consorcio.
El alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, ha asegurado que el Ayuntamiento permanecerá en el Consorcio de Casa Árabe, a pesar de la renuncia de su anterior directora, Irene Lozano, y de la decisión de la Comunidad de Madrid de retirarse del organismo por dudas sobre su administración.
Desde Ventas, el regidor detalló que el Consistorio exigió explícitamente la salida de Lozano como condición para no abandonar la institución. “Exigimos que o se iba Irene Lozano o nos íbamos nosotros”, enfatizó Almeida, quien sostuvo que el Ayuntamiento solicitó la selección de un diplomático de carrera para organizar Casa Árabe.
Según el alcalde, estas condiciones ya han sido cumplidas, permitiendo al Ayuntamiento votar a favor de los nuevos presupuestos propuestos por la nueva dirección. En su opinión, estas cuentas “permiten reorientar el rumbo de Casa Árabe”, aunque advirtió que el apoyo municipal no es incondicional: “Seguiremos atentos y, si no se corrige la situación, no dudaremos en marcharnos”.
Almeida criticó especialmente la gestión de Irene Lozano, a la que acusó de haber accedido al puesto “no por sus méritos, sino por ser la escribana de Pedro Sánchez”, y de haber llevado a la organización a una situación que calificó como de “gestión casi criminal” y “negligencia criminal”, mencionando las irregularidades señaladas por el Tribunal de Cuentas.
El alcalde también recordó que el Ayuntamiento no solo financia al Consorcio, sino que hace una contribución en especie al ceder la sede de Casa Árabe, ubicada en el edificio municipal de las Escuelas Aguirre, hasta el año 2034. A su juicio, la mala gestión detectada podría haber llevado a la institución a la quiebra si no se hubiera dado el cambio de dirección.
Mientras el Ayuntamiento decide mantenerse, la Comunidad de Madrid ha anunciado su salida del Consorcio de Casa Árabe tras conocerse el informe de fiscalización del Tribunal de Cuentas de los ejercicios 2023 y 2024, que advierte de graves deficiencias en el control interno, falta de procedimientos de gestión y resultados económicos negativos recurrentes, generando “incertidumbre sobre la viabilidad” del organismo.
El Consistorio madrileño ha expresado así un voto de confianza a la nueva etapa, pero con una advertencia clara: si Casa Árabe no recupera su credibilidad y estabilidad económica, Madrid no descarta abandonar definitivamente el Consorcio.



