Alquila su vivienda en Airbnb y los inquilinos consumen más de 1.000 euros en electricidad en menos de un mes.



Cada vez son más las personas que utilizan la plataforma de Airbnb para arrendar viviendas a particulares durante un tiempo determinado. La mayoría de los inquilinos que pasan por estas propiedades no suelen generar inconvenientes y dejan el lugar en buenas condiciones. Sin embargo, en algunas ocasiones puede haber problemas con estos huéspedes que afectan significativamente al anfitrión.

Este fue el caso de Ashley, una estadounidense que se vio obligada a establecer una «regla inusual» en su vivienda alquilada a través de dicha plataforma tras un incidente con un huésped. La mujer, que se describe como diseñadora de casas para Airbnb, relató que, desde hace unas semanas, si un cliente que alquila su propiedad gasta más de 380 euros en electricidad, deberá pagar una tarifa adicional.

Unos inquilinos de su Airbnb gastaron más de 1.000 euros en electricidad

A través de un vídeo que compartió en una aplicación china, mencionó que el incidente ocurrió cuando unos huéspedes alquilaron su casa por tres semanas. Aunque todo parecía estar en orden al momento de su partida e incluso les otorgó cinco estrellas en la plataforma, la situación cambió al llegar las facturas: habían gastado 1.290 euros solo en electricidad.

«No solo instaló una estación de carga para vehículos eléctricos, que ya es costosa, sino que además utilizó mi casa durante una semana para minar criptomonedas», reveló la anfitriona de Airbnb. Este proceso implica recompensar con un bitcoin a las computadoras que resuelven complejas ecuaciones matemáticas mediante un software especializado, lo que, aunque puede resultar en altos ingresos, también conlleva un considerable gasto de electricidad.

Ashley descubrió el engaño al revisar las grabaciones de las cámaras exteriores de la propiedad: «Estaban sacando aproximadamente 10 computadoras diferentes de mi casa. Al parecer les resultaba más económico alquilar una vivienda que pagar por la electricidad que les correspondía», compartió en TikTok.

Después de darse cuenta del fraude, la estadounidense optó por cobrar un extra debido a la elevada factura: «Una vez que presenté las pruebas documentales, el inquilino pagó la cuenta. Fue bastante honesto y durante las tres semanas que estuvo en mi casa obtuvo alrededor de 86.000 euros, por lo que una factura de más de 1.000 euros por electricidad no representaba gran problema», comentó la mujer.

«Tuve que discutirlo con Airbnb, pero ahora he establecido una nueva norma: no se permite realizar criptominería ni instalar estaciones de carga para vehículos eléctricos en mi casa», concluyó.


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