Análisis de la obra teatral ‘La última noche con mi hermano’: enfrentando la muerte de manera íntima.
La reciente obra del CDN en el Teatro María Guerrero de Madrid, ‘La última noche con mi hermano’, escrita y dirigida por Alfredo Sanzol, tiene como protagonista a la muerte, que influye en las vidas de seis personajes unidos por profundos lazos familiares. Estos son Nagore (Nuria Mencía) y Alberto (Jesús Noguero), Ainhoa (cuñada de Nagore, interpretada por Elisabeth Gelabert), y Claudio (Cristóbal Suárez), junto a Oier (Biel Montoro) y Nahia (Ariadna Llobet), ambos hijos de Ainhoa, aunque con padres diferentes.
Las tres parejas de hermanos que protagonizan la obra mantienen relaciones muy dispares. Mientras que Nagore y Alberto disfrutan de una hermandad ejemplar, profundizada aún más tras el diagnóstico de cáncer que enfrenta Nagore, Ainhoa y Claudio no se hablan desde hace años (ambos son de Donosti, pero tienen visiones políticas completamente opuestas, algo que el espectador descubrirá en la segunda parte del drama). Por otro lado, los más jóvenes, a pesar de no compartir el mismo padre, han encontrado la forma de quererse profundamente, a pesar de la escasa afinidad entre sus personalidades.
La incursión de Sanzol en el ámbito del drama —incluso con tintes de melodrama, aunque impregnada de un humor incisivo e inteligente— no decepciona, especialmente después de su trabajo en comedia, que es lo que suele ofrecer el actual director del CDN.
No hay engaño en esta producción. Desde la primera escena, Nagore (considero que es el papel más destacado en la carrera teatral de la siempre excepcional Nuria Mencía), ya fallecida, se dirige al público para introducirlo en un drama familiar donde, como sucede en muchas familias, nada es como debería: Alberto no acepta la enfermedad terminal de su hermana; Claudio no solo no tiene contacto con su hermana Ainhoa, sino que casi no conoce a sus sobrinos. Entre todos ellos, Nagore, soltera, sindicalista y realista, será el lazo necesario para derribar diferencias, matizar discrepancias y conseguir que el respeto se convierta en el único tratamiento efectivo hacia una reconciliación general. La actuación de los seis intérpretes, incluyendo a los previamente desconocidos Biel Montoro y Ariadna Llobet, es simplemente memorable.
La delicada escenografía de Blanca Añón transporta al espectador a la casa de Nagore, con una grieta que ofrece vistas a un bosque y que actúa como un elemento metafórico que transporta al público a diversos espacios donde se desarrolla la obra (un hospital, una finca en el campo, la casa de Alberto y Ainhoa…). Todos ellos están iluminados con maestría por Pedro Yagüe, lo mismo que el vestuario de Vanessa Actif, la caracterización de Chema Noci, la música de Fernando Velázquez, el sonido de Sandra Vicente y la coreografía de Amaya Galeote.
Es curioso que en la cartelera madrileña coincidan tres producciones que tienen la muerte como eje central de sus relatos. Además de ‘La última noche con mi hermano’, me refiero a ‘Tres noches en Ítaca’ y a ‘Ni flores, ni funeral, ni cenizas, ni tantán’, la primera escrita por Alberto Conejero y dirigida por María Goiricelaya, y la última, que también es obra de la dramaturga y directora bilbaína. Tres formas tan diversas como complementarias de abordar un tema tabú en nuestros tiempos: la muerte, tratada con igual sensibilidad, inteligencia y tacto.
Por último, es importante destacar que en la obra firmada por Sanzol no falta la emoción, la humanidad, la ternura y la verdad que resulta ineludible al tratar el tema de la muerte. Muy, muy interesante, conmovedora y salpicada de toques de humor durante las casi dos horas y media de función, que alivian y permiten al espectador disfrutar sin sensación de saturación.
Ficha técnica de ‘La última noche con mi hermano’
Texto y dirección: Alfredo Sanzol
Reparto: Elisabet Gelabert (Ainhoa Iturbe Sáez y Rosa La Curandera), Ariadna Llobet (Nahia Oyarbide Montero y Vecina), Nuria Mencía (Nagore Oyarbide Sola), Biel Montoro (Oier Miró Iturbe), Jesús Noguero (Alberto Oyarbide Sola) y Cristóbal Suárez (Claudio Iturbe Sáez)
Escenografía: Blanca Añón
Iluminación: Pedro Yagüe
Vestuario: Vanessa Actif
Música: Fernando Velázquez
Sonido: Sandra Vicente
Movimiento: Amaya Galeote
Caracterización: Chema Noci
Ayudante de dirección: Eva Carrera
Ayudante de escenografía: Lidia Gómez
Ayudante de iluminación: Paloma Cavilla
Ayudante de vestuario: Sandra Espinosa
Ayudante de sonido: Pablo de la Huerga
Diseño de cartel: Emilio Lorente
Fotografía y tráiler: Bárbara Sánchez Palomero
Realizaciones:
Escenografía – SCNIK
Utilería – Pablo Velasco
Producción: Centro Dramático Nacional y Teatre Nacional de Catalunya
AGRADECIMIENTOS: Txema y Javitxu Abaigar; Ruth y César Alonso; Ana y Esteban Barcia; Jesús Acevedo y Salva Bolta; Nacho Castro y Virginia Flores; Amaya y Alberto de Miguel; Ángel y María Ángeles Domingo; Mariano y Miguel Goikoa; Ana, Evelio y Amilio González; Javier Jaén; Andrés y Mónica Lima; Eva Morillo; Carme y Tomás Portaceli; Teresa Ramos; Santos Rejas; Javier y Chano Román y Resu y Pedro Sanzol
Teatro María Guerrero, Madrid
Hasta el 5 de abril de 2026



