Andalucía se convierte en un refugio para las empresas que abandonan Madrid y Cataluña.
Andalucía ha recibido a 664 empresas provenientes de otras regiones durante 2025. En contraste, 558 compañías han trasladado su domicilio social desde alguna de las ocho provincias de la comunidad. Esto resulta en un saldo positivo que posiciona a la comunidad … en segundo lugar entre las más receptivas en un año particularmente dinámico con 5.307 ‘mudanzas’ de sociedades, según el informe elaborado por la plataforma Informa D&B.
En este análisis, las principales emisoras son Madrid, que ha visto salir 1.698 empresas, y Cataluña, que pierde 814. Ambas regiones, las que cuentan con más sociedades domiciliadas, han tenido un saldo negativo por segundo año consecutivo. Esto pone de manifiesto un cambio de dirección que se aleja del centralismo que ha predominado durante décadas. A lo largo de 2025, 5.300 firmas decidieron trasladar sus sedes sociales de unas comunidades a otras, lo que representa un aumento del 1% respecto al año anterior, siendo la tercera cifra más alta desde 2016.
La situación en estas dos regiones contrasta con la de otros territorios periféricos como Andalucía y Canarias, que lideran la captación de empresas. La popularidad de ciertos destinos y la globalización de proyectos y actividades han sido factores clave en este fenómeno. Grandes empresas han optado por establecerse en el sur, como es el caso de la energética Cox, que fijó su sede en Sevilla la primavera pasada. Otro ejemplo es Atalaya Mining, que gestiona la mina de Riotinto y trasladó su sede también a la capital andaluza a principios de 2025.
Entre las salidas destacadas del año anterior se encuentran el grupo financiero y asegurador Safebrok, que inició su actividad en Sevilla pero actualmente está domiciliada en Madrid, y la más mediática, Ayesa Digital, que ya ha comenzado la escisión del grupo Ayesa para mover su centro de decisiones a Bilbao, donde anteriormente estaba la sede de Ibermática.
Los cambios de sede más significativos en Andalucía han sido los de Cox, Atalaya Mining y Ayesa Digital.
En 2024, el gigante avícola Sada trasladó su sede de Madrid a Sevilla. La empresa, que supera los 280 millones de facturación, ya contaba con una planta en Alcalá de Guadaíra. Ese mismo año, Vodafone España estableció en Málaga la base principal de su negocio, convirtiendo a la ciudad de la Costa del Sol en un auténtico hub tecnológico.
Durante los 10 años que Informa D&B, perteneciente al grupo Cesce, ha estado analizando los movimientos de empresas, solo Baleares ha mantenido saldos siempre positivos. En cambio, dos comunidades, Cataluña y Castilla y León, han mantenido un saldo negativo permanente.
Desde 2016, Madrid solo ha registrado un saldo negativo en 2025. En esta década, Cantabria solo tuvo saldos negativos en dos ocasiones, mientras que la Comunidad Valenciana, Galicia y La Rioja lo hicieron en tres. En términos absolutos, los saldos más significativos se observan en la Comunidad de Madrid, con un saldo total de +5.151, y en Cataluña, con -5.428.
Impacto en la facturación
El informe también examina el impacto económico de estos traslados, relacionando las empresas que cambian de domicilio con su facturación. Los cambios de unas pocas compañías o de empresas pequeñas no afectan significativamente a los saldos por cifra de ventas. En 2025, el traslado de La Caixa desde Palma de Mallorca a Barcelona explica los saldos observados en Cataluña y Baleares. Esta fue una de las operaciones más grandes; sin embargo, en el caso de Andalucía, aunque es una de las regiones con mayor captación de firmas, su impacto en la facturación es mínimo.
En 2025, diez comunidades registraron saldos negativos. Las más significativas, después de Baleares (-1.715 millones de euros), son: Madrid (-403 millones), Aragón (-374 millones) y Navarra (-225 millones de euros). Por el contrario, los mayores saldos positivos se dieron en Cataluña (+2.963 millones de euros), Murcia (+256 millones de euros) y Canarias (+149 millones de euros).



