Archidiócesis de Madrid: Más de mil miembros de la Iglesia en Madrid se reúnen en la Almudena para ensayar el himno de la visita papal.
Este sábado, la catedral de la Almudena ha vibrado con una energía especial: la de más de mil voces cantando al unísono. Coros, colegios, parroquias, asociaciones y comunidades de toda la diócesis de Madrid se han congregado en el templo para ensayar y grabar el himno en honor a la venida del Santo Padre.
El himno para la visita del Papa León XIV a España, en el que han colaborado varios artistas, se ha diseñado como una obra coral, reflejando diversas realidades y grabándose simultáneamente en catedrales de las cuatro sedes: Madrid, Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.
Desde el interior, la escena era impresionante: las naves completamente ocupadas, grupos organizándose por voces, indicaciones que fluían de un lado a otro y, sobre todo, un ambiente de alegría colectiva. No era únicamente un ensayo; había algo de evento, ese sentimiento de estar participando en algo que será recordado. Entre todos, Alejandra, la más joven del grupo. Con solo cuatro años, también ha contribuido a la grabación, aportando su voz —aún tímida— y una sonrisa que no ha pasado desapercibida. A su alrededor, adolescentes, adultos y ancianos formaban un mosaico muy representativo de la Iglesia madrileña.
No dejéis de cantar juntos
Durante la jornada, el cardenal José Cobo, arzobispo de Madrid, se dirigió a los participantes enfatizando que lo vivido no debía ser un hecho aislado: «No dejéis de cantar juntos. Hoy lo hacemos para prepararnos para la visita del Papa, pero esto debe continuar después». Así, animó a no limitarse al ensayo: «Porque otros os escucharán y querrán unirse al canto. Eso es lo esencial, que este espíritu se propague». El cardenal también subrayó el potencial musical de la diócesis: «En Madrid hay talento y voces excepcionales. Tenemos mucho que ofrecer, pero debemos hacerlo en unión. Debemos seguir cantando juntos siempre».
La grabación formará parte del vídeo oficial del himno que acompañará la visita papal. Sin embargo, más allá del resultado final, el sentimiento al concluir era el de haber experimentado algo verdaderamente significativo. Durante unas horas, la catedral se convirtió en el punto de unión de toda una diócesis que ya comienza a preparar, también a través de la música, su cálida bienvenida.



