Arganzuela contará con un parque, instalaciones y un edificio de oficinas.
La Junta de Gobierno de Madrid ha dado luz verde a la firma del convenio urbanístico para el área ‘Nuevo Sur-Méndez Álvaro’ en Arganzuela, lo que facilitará la transformación de la parcela del antiguo Corte Inglés de Méndez Álvaro en un amplio parque urbano, un centro de servicios para los vecinos y un motor de actividad económica.
El plan convierte cerca del 72 % de los 11.811 m² de la parcela en zonas de uso público y destina el resto a servicios terciarios, incluyendo una torre de oficinas de 27 plantas, mejorando al mismo tiempo la conectividad y la calidad ambiental de la zona.
Transformación de la parcela y distribución de usos
La parcela total de 11.811 m² se dividirá en dos áreas. La primera, de 8.500 m², pasará a ser de titularidad municipal y se destinará a usos dotacionales: una área verde y un equipamiento para los vecinos de Arganzuela, con aparcamiento en la última planta subterránea.
El objetivo es establecer un parque de distrito que sirva como eje central del conjunto, optimizando la orientación solar, generando conexiones entre las calles Kentia y Retama, y renaturalizando el área con especies locales para promover la biodiversidad urbana.
Convenio urbanístico y coordinación municipal
El convenio establece las condiciones de cesión, el diseño unificado de las obras de edificación y urbanización, así como la financiación de la futura zona verde. Este instrumento asegura que los espacios públicos se desarrollen de manera coordinada con la inversión privada.
El expediente cuenta con el respaldo de la Dirección General de Gestión Urbanística, la Asesoría Jurídica, la Dirección General de Presupuestos y la Intervención General.
Torre de oficinas y aprovechamiento privado
La segunda parcela, de 3.311 m² de propiedad privada, acogerá una torre de oficinas de hasta 27 plantas, configurando un centro de actividad económica que coexistirá con la zona verde y el equipamiento público, creando un balance entre usos urbanos y espacios abiertos.
Este proyecto, que surge tras la demolición del antiguo centro comercial construido en 1992, mejorará la calidad urbana de Arganzuela, incorporando dotaciones, sostenibilidad y conectividad, en línea con la estrategia del Ayuntamiento de Madrid para embellecer el entorno y aumentar las zonas verdes en la ciudad.



