Arturo Pérez-Reverte critica a Luis García Montero y denuncia que el Gobierno de Sánchez busca «colonizar» la RAE.
Arturo Pérez-Reverte, miembro de la Real Academia Española (RAE), manifiesta su opinión respecto a los ataques dirigidos por el director del Instituto Cervantes, Luis García Montero, hacia la Docta Casa, los cuales han llegado al X Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE) … , que se está llevando a cabo en Arequipa (Perú).
A través de la plataforma X, el autor señala que tras las críticas de García Montero hay una intención política del Gobierno de Sánchez. «Exteriores, por medio de su mediocre y obediente director del Cervantes (creación de Albares), intenta intervenir ahí también; colonizar el ámbito natural de la RAE abriéndose paso a codazos para llevarse la fotografía», explica.
Según Pérez-Reverte, no es casual que los ataques de Montero hayan comenzado incluso antes de la inauguración del Congreso organizado por ambas instituciones. «Es fácil de entender: la incompetencia de los diferentes ministros de Exteriores, sobre todo el último, nos ha llevado a perder la América hispana. El único vínculo de prestigio diplomático que aún se mantiene con ella, gracias a la RAE, es la lengua española».
Con esas palabras, el académico subraya que la política exterior española en Iberoamérica ha conducido a un declive progresivo de las cumbres a comparación de los lazos que la Docta Casa ha mantenido a través de diccionarios y tratados. Por ello, el CILE, el evento más relevante de la lengua española, surge como la ocasión ideal para llevar a cabo el primer asalto y «protagonizar la fotografía».
Es sencillo de explicar: la incompetencia de los sucesivos ministros de Exteriores, en especial del último, nos ha hecho perder la América hispana. El único vínculo de prestigio diplomático que aún se mantiene con ella, gracias a la RAE, es la lengua española. Exteriores, a…
— Arturo Pérez-Reverte (@perezreverte) October 15, 2025
Fue en las vísperas de la inauguración, durante un desayuno informativo organizado por Nueva Economía Fórum, que García Montero criticó por primera vez al máximo responsable de la RAE, Santiago Muñoz Machado. La Academia, afirmó Luis García Montero, «está en manos de un catedrático de Derecho Administrativo experto en llevar negocios desde su despacho para empresas multimillonarias, y eso, personalmente, también crea unas distancias». Además, el director del Cervantes condenó la «cerrazón» de la RAE «a reconocer la riqueza» del español y de las demás lenguas del Estado.
Posteriormente, en la rueda de prensa que marcó el inicio del congreso, ambos directores abordaron la controversia en el turno de preguntas. El conflicto seguía presente, pero podía esperar hasta después del CILE. Sin embargo, García Montero introdujo un nuevo tema: «Ya habrá tiempo de hablar no solo sobre el director de la Real Academia Española, sino sobre el sucesor que están preparando».
Según Pérez-Reverte, el director del Cervantes revelaba entonces el verdadero objetivo de la confrontación: «De cara al futuro próximo, prepararse para controlar también la Academia, si se le permite hacerlo. O sea, ponerla a su servicio y contaminarla como han hecho con todas las instituciones españolas. Lo que se traduce, en este caso, en una siniestra mezcla de egos revueltos y mala fe».
Es importante recordar que la RAE es una institución cultural financiada con dinero público. No hay un precedente en la historia de tres siglos de la Academia de acoso por parte de un gobierno democrático. Sí hubo antecedentes durante Franco, como recordó Pérez-Reverte en un tuit. En 1940, ordenó a todas las academias retirar las plazas a los académicos en el exilio. «La RAE fue la única que se negó a obedecer y mantuvo sus plazas hasta su fallecimiento o regreso. En ese momento, la dirigía Pemán: literato franquista; pero, como se ve, honorable», rememoraba en el mensaje.



