Ataques a bases de EE. UU.: víctimas, negociaciones y novedades de último momento.
La ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel contra Irán ha inaugurado una nueva fase de alta tensión en Oriente Medio. Los bombardeos masivos del fin de semana resultaron en la muerte del líder supremo iraní, Alí Jamenei, y desmantelaron gran parte de la cúpula militar del régimen, obligando a Teherán a establecer un consejo interino para gestionar una transición sin precedentes desde 1989. Simultáneamente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido que la operación podría extenderse durante varias semanas, mientras que el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, prevé una intensificación de los ataques en los próximos días.
Irán, lejos de bajar el tono, ha cerrado la puerta a cualquier negociación con Washington y ha prometido represalias. La escalada ya ha cruzado sus fronteras: intercambio de misiles con Israel, ataques a bases estadounidenses en el golfo Pérsico, ataques de drones contra instalaciones británicas y francesas, y una serie de bombardeos en Líbano tras la implicación de Hizbulá. Además, el cierre del estrecho de Ormuz amenaza con conmover los mercados energéticos y ha llevado a la evacuación de ciudadanos extranjeros en la región. El conflicto se adentra así en una dimensión regional con consecuencias imprevisibles para la estabilidad global.


