Ayuso da a conocer su «Plan Marshall» en Estados Unidos.


Salvando las distancias, la presidenta de la Comunidad, Isabel Díaz Ayuso, anunció ayer su particular «Plan Marshall» para atraer inversiones estadounidenses hacia la región y continuar consolidando Madrid –desde Nueva York– como uno de los principales destinos de inversión en Europa. En un momento crítico para la relación bilateral, marcada por hitos como la llegada de más de un millón de turistas estadounidenses a la región y el reciente anuncio del homenaje, el próximo 4 de julio, a los 250 años de la independencia del país norteamericano, la presidenta de la Comunidad se dirige al potencial inversor al otro lado del Atlántico.

La tercera jornada de su visita a Nueva York comenzó, al igual que el día anterior, con un encuentro informativo con representantes de empresas, fondos y startups, desde donde continuó haciendo alusión al panorama geopolítico mundial, subrayando su esperanza de que el Gobierno español «sepa elegir bien a sus aliados: Francia, Gran Bretaña, Alemania, Italia y, desde luego, Estados Unidos». Desde Nueva York, la presidenta exhortó al Gobierno de España a implementar una reducción inmediata del IVA de la electricidad, el gas y los combustibles, «porque está afectando gravemente a todas las familias españolas, mientras, a su vez, el Gobierno está en máximos históricos de recaudación»; una estrategia que ya propuso en el contexto de Ucrania cuando solicitó la rebaja del IVA en alimentos básicos y la disminución del precio de la gasolina y la electricidad.

No obstante, el verdadero anuncio que tenía reservado Ayuso era un ambicioso plan de inversión en 13 proyectos estratégicos, entre los que se incluyen el Distrito de Innovación de Valdebebas, Madrid Nuevo Norte, la Ciudad de la Salud, el Centro Nacional de Neurotecnología, el proyecto Madrid Región Universitaria, el Gran Premio de Fórmula 1, Pueblos con Vida y la Ciudad de la Justicia, entre otros.

Ayuso ofreció a los neoyorquinos la oportunidad de invertir en la remodelación del Estadio de Vallecas, un proyecto que costaría alrededor de 60 millones de euros y está abierto a diferentes fórmulas de financiación; un mensaje que sigue la línea de la Comunidad madrileña de presentarse no solo como un destino financiero, sino también como un espacio de negocio en temas deportivos, audiovisuales y de innovación.

Asimismo, destacó el futuro Distrito de Innovación de Madrid, un gran campus tecnológico que se está desarrollando en la Ciudad Deportiva de Valdebebas para la innovación, el conocimiento, el desarrollo de nuevas tecnologías y la atracción de talento, que se prevé aporte 1.200 millones al año al PIB autonómico y genere más de 23.000 empleos cualificados. En paralelo, mostró con orgullo el que denominó el «mayor desarrollo urbanístico del sur de Europa»: Madrid Nuevo Norte, un nuevo distrito de la capital donde ya se están construyendo tres estaciones de la futura línea de Metro. Este proyecto de regeneración urbana revitalizará terrenos en desuso en pleno corazón de la ciudad, convirtiéndolos en un entorno innovador centrado en las personas y respetando la identidad de Madrid.

En el caso de la Ciudad de la Salud, como resaltó, será uno de los complejos más destacados de atención, investigación y formación biosanitaria en Europa, donde confluirán el Hospital público La Paz y la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma de Madrid.

Además, subrayó el Consorcio del Centro Nacional de Neurotecnología, que se ubica en el campus de Cantoblanco de dicha institución. Según las palabras de la presidenta regional, será pionero en España y referencia en Europa para el desarrollo de herramientas tecnológicas basadas en los fundamentos del cerebro humano, considerando que solo existen cinco centros de investigación en el mundo especializados en esta área.

En definitiva, la líder madrileña reafirmó ayer su defensa del modelo económico liberal que, a su juicio, permite a Madrid atraer capital extranjero. «Estamos convencidos de que, sin medidas liberales abiertas, que son las que han funcionado en cualquier lugar del mundo, una nación o una región pueden convertirse rápidamente en un lugar empobrecido, envejecido y poco atractivo para el emprendimiento y para los jóvenes», afirmó.

La lógica detrás del viaje es evidente. Madrid lleva años esforzándose por consolidarse como un destino financiero europeo capaz de competir con otras capitales del continente, especialmente tras el Brexit. La región se enorgullece de una política fiscal más baja que la de otras comunidades en España, un argumento que Ayuso repite con frecuencia en sus foros internacionales. A juzgar por las cifras, parece que está dando resultados: casi el 70% de la inversión extranjera en España el año pasado se concentró en Madrid. Desde 2019, llegaron más de 28.300 millones del país norteamericano, mientras que Madrid invirtió casi 17.500 millones de euros, el principal motor español.

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