Ayuso recurre a «empujadores» en un Metro de Madrid lleno de gente y las redes sociales reaccionan: «Como latas de sardinas».
Para que en Madrid sea un lugar donde evitar a un ex sea una tarea sencilla, parece que la ciudad disfruta al lanzar juegos de azar. En la capital, da la impresión de que toda la población se sube al metro a la vez, especialmente al observar el caos que se presenta cada mañana.
Así se representa un día cualquiera en Madrid: multitudes en los andenes, vagones repletos y, más recientemente, los célebres «empujadores» organizando la entrada.
El Gobierno de Ayuso ha propuesto que, en vez de aumentar las frecuencias durante las horas pico, mejor se contrate personal con chalecos reflectantes para organizar a la multitud. Sin embargo, la Comunidad de Madrid ha aclarado que no se trata de empujadores, sino de «jefes de sector».
Y puede que esto sea técnicamente válido, ya que empujan solo con su voz y el famoso «cabe uno más». A sus tareas se les han añadido las de porteros. No se llena el andén si no les permites el paso, así ha razonado la mente que creó este plan infalible.
Quizás no sean las soluciones más efectivas para combatir las aglomeraciones, colas y vagones atestados, pero tal vez sirva para potenciar la socialización en el transporte público. A quién no le agrada estar apretujado con desconocidos a primera hora de la mañana.



